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 Fichas de Personajes - Ikki de Fénix

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mu de yamiel
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MensajeTema: Fichas de Personajes - Ikki de Fénix   Dom Dic 09, 2012 7:11 pm


IKKI DE FÉNIX



Edad: 15 años
Altura: 1.75 m
Peso: 62 Kg
Procedencia: Japón
Lugar de Entrenamiento: Isla de la Reina de la Muerte
Maestro: Guilty
Fecha de Nacimiento: 15 de Agosto (Leo)
Seiyu: Hideyuki Hori
Actor de Doblaje: Marcos Patiño (México); Héctor Colomé (España)




Historia:

 

Ikki es un huérfano japonés cuya mayor preocupación es cuidar de su hermano pequeño Shun, que es solo un bebe. Una noche antes de ser acogidos en la fundación Kido, Ikki tiene un encuentro con Pandora que le pide que le entregue al bebe. Ikki le pregunta quién es y porqué quiere quitarle a Shun.



Pandora le dice que ese niño es su hermano. Ikki le dice que eso es imposible, porque él y Shun son hijos de la misma madre. Pandora le dice que no lo comprende porque es un designio divino, y que no tiene derecho a retenerlo. Pandora le dice que a partir de ahora se convertirá en uno con el espíritu que ella lleva en los brazos.



Ikki ve el universo en brazos de Pandora y se asusta al no saber que iba ocurrir. Entonces el cuerpo de Shun comienza a pesarle mucho a Ikki además de tener que soportar una corriente eléctrica que atravesaba sus brazos, pero Ikki se resiste a soltarlo. Finalmente Ikki se derrumba y cae al suelo inconsciente. Ikki olvida parte de este encuentro debido a los poderes de Pandora.



Después son acogidos en la fundación Kido dirigida por Mitsumasa Kido, y empiezan muy jóvenes su entrenamiento para convertirse en caballeros. Ikki tenía la costumbre de entrenar en un árbol cercano a la mansión de la fundación, donde dejaba las marcas de sus puños sobre la corteza.



Ikki entrena con Shun y cuando este golpea le dice que se hace mucho daño y se pone a llorar. Ikki le dice que ya sabe que es duro pero no tienen otra elección ya que no tienen a nadie en el mundo y que tampoco tienen dinero y que su única opción es hacerse fuertes y para eso deben entrenar duro. Shun le pregunta si servirá de algo e Ikki le asienta que si y le dice que debe confiar en él.



En la misma noche en la que conocerían su lugar de entrenamiento, Shun es tirado al suelo por Nachi durante su entrenamiento y comienza a llorar, e Ikki va rápidamente a ayudarle.



Nachi le dice a Shun que no le ha hecho nada, Ikki le dice que tiene que ser valiente para ser caballero. Nachi le pregunta a Ikki si realmente son hermanos porque no se parecen en nada entonces Ikki le tira al suelo y le dice que si es su hermano y es todo lo que tiene, y que tenga cuidado con él.



Entonces todo el grupo es reunido por Tatsumi para sortear el campo de entrenamiento donde irán a realizar los próximos años de entrenamiento. Deben sacar el nombre de un lugar de dentro de una caja. Cuando Shun saca un papel sale la Isla de la Reina de la Muerte. Tatsumi dice que es el único que no tiene posibilidad de sobrevivir allí.



Tatsumi le explica como es ese lugar e Ikki dice que le gusta y que irá en su lugar. Tatsumi se niega pero Ikki le dice que lo importante es volver con la armadura. Shun le dice que no puede hacerlo, pero Ikki le promete que regresará, pero le pide a Shun que mientras este solo se comportará dignamente.



En ese momento llega Mitsumasa, e Ikki le falta al respeto, entonces Tatsumi le pide que sea respetuoso y le da una bofetada, y después otra por la mirada que Ikki le lanza, tirándole al suelo. Mitsumasa frena a Tatsumi y permite que vaya en lugar de Shun y les desea suerte a todos, pero Ikki dice que seguramente no le importe si regresa vivo y se va.



Justo antes de separarse de Shun, Ikki le dice que no debe perder el valor pase lo que pase y que así saldrá adelante y ambos se cogen de las manos mientras se despiden con lágrimas en los ojos.



Antes de partir Tatsumi ata a Ikki le da una paliza con su vara de bambú por dejarle en ridículo delante de Mitsumasa, mientras Ikki dice entre dientes que se vengará de esto. Tatsumi le deja en barco medio muerto con destino a la Isla de la Muerte.



En la isla Ikki recibe el entrenamiento de Guilty, un ser enmascarado, guiado por el odio. Guilty sometía a Ikki a un duro entrenamiento con palizas incluidas, y le decía que su fuerza debía provenir del odio. Guilty le decía a Ikki que para ser el más fuerte debía odiar a todo el mundo incluido a él, su maestro.



Guilty le dice que el estudio de artes marciales no es suficiente y que cuando pierda el respeto por los seres humanos será invencible. Ikki le dice que le agradece sus consejos y Guilty le derriba de una patada y le dice que el único sentimiento al que tiene derecho es el odio. Guilty le dice a Ikki que solo ganará la armadura del Fénix cuando solo sienta odio.



Tras los entrenamientos Ikki recibe los cuidados de Esmeralda, la hija de Guilty. Esmeralda es la única amiga que Ikki tiene en la isla. En una ocasión ella le entrega una flor como muestra de su cariño. Entonces llega Guilty y la golpea por haber interrumpido los entrenamientos de Ikki.



En alguna ocasión Ikki la confunde con Shun debido al parecido que tiene ambos. Esmeralda se preocupa por la salud de Ikki y espera que su padre no se sobrepase con el entrenamiento y le de un golpe mortal.



Esmeralda le dice a Ikki que su entrenamiento es demasiado duro. Ikki le pide a Esmeralda que dejen de verse para que Guilty no la tome con ella. Esmeralda le dice que da igual y que en la isla solo le tiene a el, y que su padre no es el mismo desde que regreso del Santuario.



Durante la parte final del entrenamiento de Ikki, Guilty le otorga a Ikki el control sobre los Caballeros Negros. Un día Guilty le da un ultimátum a Ikki y un último combate en el que si le vence le dará la armadura del Fénix, pero si pierde se quedaría prisionero en la Isla de la Reina de la Muerte.



Guilty se lanza sobre Ikki pero este le esquiva y después le derriba de un puñetazo. Cuando Ikki se levanta le da una serie de puñetazos y tras derribarle le dice que sus sentimientos son su debilidad y que debe deshacerse de ellos. Guilty vuelve a derribar a Ikki mientras le insiste en que debe odiar al mundo entero.



En ese momento llega Esmeralda que se asusta al ver el combate y los golpes que recibe Ikki. Finalmente Ikki reacciona pero cuando está a punto de golpear a su maestro se frena, entonces Guilty le lanza un golpe que Ikki esquiva, pero alcanza a Esmeralda.



Ikki va a ayudar a Esmeralda, y antes de morir Esmeralda le pide a Ikki que perdone a Guilty. Esmeralda le dice a Ikki que debe vencer para que su muerte tenga sentido. Esmeralda muere en los brazos de Ikki, Guilty dice que recibió su merecido y que no tenía nada que hacer allí.



Ikki le pregunta como pudo matar a su hija y  Guilty le dice que no importa que fuese su hija ya que desde que se puso la mascara que lleva abandono toda humanidad. Guilty le dice a Ikki que el responsable de su muerte es el por no matarle cuando tuvo la ocasión.



Entonces Ikki comienza a odiar a su maestro y ha desarrollar su cosmos. Ikki se lanza contra Guilty lleno de rabia derriba tras multitud de golpes. Cuando Guilty está malherido en el suelo la armadura del Fénix reviste a Ikki y Guilty le dice que lo ha conseguido y que el odio reinará sobre él durante toda su vida, entonces su mascara se vuelve de color gris y Guilty se muere.



Posteriormente Ikki entierra a Esmeralda en uno de los extremos de la isla mirando al mar. Pasados 6 años del comienzo de su entrenamiento, la Fundación Kido organiza el Torneo Galáctico para los niños que sobrevivieron al entrenamiento y se convirtieron en caballeros. Ikki recibe la orden del Santuario de ir allí para ridiculizarles y robar la armadura de Oro de Sagitario que estaba en manos de la Fundación Kido.



Ikki se va a Japón con varios caballeros Negros con réplicas negras de su armadura. En el coliseo Ikki espía varios de los combates entre los caballeros de Bronce para analizar a sus enemigos. Ikki se muestra durante el combate entre Jabu de Unicornio y Shun de Andrómeda saliendo de dentro de la caja de la armadura de Oro de Sagitario.



La llegada de Ikki es aclamada por todo el coliseo, pero los caballeros perciben el odio que emana de Ikki. Entonces la cadena de Andrómeda ataca a Ikki por su propia voluntad, pero Ikki la detiene con el brazo. En ese momento Shiryu de Dragón le dice a Shun que el Fénix es Ikki. Acto seguido Ikki ataca a Shun hiriéndole en el hombro izquierdo.



Ikki se levanta unos anteojos oscuros que llevaba para ocultar su rostro y le dice a Shun que no ha cambiado y que sigue igual de llorón que siempre. Ikki le dice que le matará y le derriba de una patada. Shun le pregunta porqué le ataca e Ikki dice que no le dará explicaciones, entonces Jabu agarra del brazo a Ikki y le dice que él es quién debe enfrentarse a Shun e intenta moverle sin conseguirlo.



Ikki golpea a Jabu en el hombro, tan rápido que Jabu no lo percibe, pero después parte de su armadura se rompe y Jabu cae al suelo. Entonces Ikki amenaza a Saori y dice que no le perdonará a ella ni a Mitsumasa, después amenaza de muerte a Tatsumi. Ikki amenaza a Seiya de Pegaso.



En ese momento reacciona Nachi de Lobo que le dice que la suerte ha querido que en el torneo luche contra él. Nachi le dice que todos sufrieron mucho para ganar sus armaduras de caballeros. Ikki le dice que si cree que ha sufrido, eso no será nada con lo que le espera.



El coliseo se acondiciona para que el combate entre dentro de las normas del torneo, pero Ikki pide que detengan todo eso porque el no ha venido para participar en el torneo sino para vengarse. Nachi le dice que habla mucho y hace poco, entonces Ikki le ataca con la Ilusión del Fénix provocando que Nachi vea un puño gigante que le ataca y como se destruye parte de su armadura.



Ikki dice que le ha dejado sin alma, entonces Ikki empuja a Nachi con un dedo y este cae desplomado al suelo y al momento el marcador del coliseo le da como vencedor del combate. Esto deja sorprendidos a los caballeros y a todo el coliseo.



Ikki derriba a Tatsumi desde la distancia y le dice que aún le duele la carne por sus golpes. Ikki pregunta si alguien quiere luchar contra él, y que tras ver los combates no encontrado un rival para él. Ikki derriba a Seiya, Hyoga y Shiryu cuando Shun le pide que pare e Ikki dice que sería muy fácil. En ese momento llegan las sombras del Fénix, que llevan armaduras negras del Fénix.



Estos le piden que les deje a ellos encargarse de todo. Varias sombras frenan a los caballeros e Ikki dice que se llevarán un recuerdo antes de irse. Ikki chasquea los dedos y la armadura de Oro de Sagitario sale de su caja, Ikki hace otro gesto para que las sombras se replieguen y la armadura de Oro desaparece.



Ikki le dice a Shun que no les matará hoy a ninguno y que de momento les perdona la vida, entonces Ikki desaparece. Ikki por la ciudad con sus secuaces hasta que les encuentra uno de los helicópteros de la fundación, pero Ikki derriba el helicóptero haciendo que se estrelle. Finalmente llegan a su escondite en una nave del puerto.



Ikki se quita su armadura y cuando toca la armadura de Oro de Sagitario comienza a brillar y le reviste pero antes de que estuviese bien asentada entra Seiya de Pegaso rompiendo la puerta y derribando a Ikki de una patada haciendo que la armadura de Oro de Sagitario saltase del cuerpo de Ikki en piezas.



Ikki les dice a sus secuaces que se vayan y se lleven la armadura de Oro de Sagitario. Acto seguido se lanza a por Seiya al que derriba de un codazo en el cuello, después cuando se levanta le lanza una patada que esquiva y se marcha con sus secuaces. Shun le llama e Ikki se frena por momento para después continuar su con escape.



En la costa uno de sus secuaces le informa que 4 de los suyos no han vuelto y seguramente hayan perdido sus partes de la armadura de Oro de Sagitario. Ikki les dice que eso prueba su debilidad. Ikki comprueba a que pesar de esto conserva más partes de la armadura de Oro que los caballeros de Bronce. Ikki dice que ahora su principal objetivo es reunir toda la armadura de Oro.    



Ikki ordena llamar a los caballeros Negros de Pegaso, Dragón, Cisne y Andrómeda para que cada uno de ellos guarde una parte de la armadura de Oro. Ikki les da una parte a cada uno y él se queda con el casco de la armadura de Oro. Ikki les dice que a parte de cuidarlas deben recuperar las partes restantes.



Ikki envía una carta manchada de sangre a la fundación en la que desafía a Seiya para dentro de una semana en el Valle de la Muerte y sin olvidar las partes restantes de la armadura de Oro.



Cuando llegan al lugar del encuentro Ikki les da la bienvenida a los caballeros de Bronce y les dice que son valientes aunque les va a valer de poco porque les espera la muerte, todo esto sin dejarse ver. Ikki les dice que les espera sobre el Monte del Diablo.



Poco después aparece al lado de Ikki el emblema congelado del Cisne Negro. Ikki se da cuenta de que su aliado a perdido pero al menos ahora podrá defenderse de los ataques de Hyoga de Cisne. Cuando consigue memorizar la información que le ha sido enviada llega Hyoga de Cisne e Ikki le dice que pronto lo lamentará.



Hyoga le dice que también le amenazó el Cisne Negro y ahora está muerto, y que eso mismo le pasará a él. Ikki le dice que ataque y Hyoga le ataca con el Polvo de Diamantes, pero Ikki le devuelve el golpe con una sola mano. Ikki le dice que conoce sus técnicas y que no le servirán contra él.



Ikki le dice que su obsesión por el recuerdo de su madre le ha vuelto imprudente y que no le podrá vencer. Hyoga le pregunta como sabe eso, e Ikki le dice que ignora muchas cosas de él y que puede destruir las mentes y los cuerpos de sus enemigos, entonces Ikki ataca a Hyoga con la Ilusión del Fénix provocando que Hyoga vea como se desfigura el rostro de su madre.



Hyoga reacciona, le dice que no le da miedo y que gracias a su gesto ha conseguido volverle más agresivo. Hyoga dice que le matará y que nada podrá pararle, entonces Hyoga ataca a Ikki con el Trueno del Alba, golpeando a Ikki, pero este consigue esquivar parte del golpe quitándose su armadura en pleno ataque.



Hyoga se sorprende e Ikki le repite que conoce sus técnicas y le enseña el emblema del Cisne Negro. Entonces Hyoga se da cuenta de Ikki se apoderó de la experiencia del Cisne Negro. Hyoga se queda paralizado e Ikki dice que es consecuencia de la Ilusión del Fénix.



Ikki aprovecha para acercarse a Hyoga y golpearle a la altura del corazón destruyendo parte de su armadura. Ikki le dice que los huérfanos no deben ser débiles debido a que no conserva los recuerdos, y que ha perdido porque se ha dejado distraer por las imágenes del pasado.



Hyoga le dice que aún no ha ganado y que le dejará sin un brazo, entonces le agarra el brazo con el que le ha golpeado y comienza a descender la temperatura, ese momento Ikki se dispone a golpearle de nuevo pero se detiene cuando percibe que su corazón ha dejado de latir.



Hyoga cae e Ikki se queja del brazo dándose cuenta de que Hyoga le dijo la verdad. Ikki dice admirar a Hyoga a pesar de todo, e Ikki recupera las 2 partes de la armadura de Oro que Hyoga tenía en su poder. Después Ikki envía al Dragón Negro a ayudar a Andrómeda Negro por si este le necesita.



Ikki reaparece con su armadura cuando Shun de Andrómeda y Shiryu de Dragón llegan a su altura. Les dice que les esperaba y que ha matado a Hyoga y que ahora solo quedan ellos 2 después de que el Pegaso Negro venciese a Seiya de Pegaso. Shiryu le dice a Shun que no debe luchar contra él puesto que son hermanos, entonces Shun derriba por sorpresa a Shiryu dejándole inconsciente.



Ikki le dice a Shun que no le entiende y le dice que es tarde para traicionarles y ponerse de su lado, Shun le dice que le da su vida a cambio de la de ellos. Shun se pone de rodillas y dice que no se defenderá. Ikki salta a su lado y le derriba de una patada. Ikki dice que si le ofrece su vida entonces la tomará y justo cuando se dispone a atacarle llega Seiya atacando a Ikki, pero este le esquiva.



Ikki se sorprende de ver a Seiya, Seiya le dice que aunque sea lo último que haga le eliminará. Entonces Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso pero este le esquiva y después Seiya se tropieza y cae. Ikki le dice que ha ido para nada y que ha llegado su última hora.



Cuando Ikki se dispone a atacar a Seiya, aparece Hyoga que tira su campanilla y le dice a Ikki que debería guardar mejor su espalda, Ikki no se cree que Hyoga siga vivo después de atravesarle el corazón. En ese momento Shiryu se despierta y Seiya le dice a Ikki que abandone. Shiryu le dice que ni siquiera él puede contra 4 caballeros al mismo tiempo.



Ikki se rie y amenaza a Shun, entonces Shun le coge de las manos y le recuerda las palabras que le dijo antes de separarse cuando les envían a sus lugares de entrenamiento, pero Ikki se dispone a golpearle cuando Hyoga lo evita.



Hyoga le dice a Ikki que no use la Ilusión del Fénix dado que él mismo le dijo no es conveniente volver a usar una técnica que ya se ha usado alguien. Ikki le dice que no está situación de decirle lo que debe hacer. Hyoga le dice que conseguirá volverlo en su contra.



Ikki dice que le dará la ocasión de probarlo a ver de que es capaz. Entonces Hyoga usa el Polvo de Diamantes pero lo hace en vertical. Ikki se dispone a atacarle con la Ilusión del Fénix, pero el ataque de Hyoga consigue actuar a modo de espejo y devolverle el ataque a Ikki que no puede evitarlo y resulta herido en la frente.



Ikki ve una ilusión en la que los caballeros negros se vuelven en su contra e intentan matarle. Cuando Ikki reacciona aprovecha que Hyoga está retenido por la cadena nebular de Shun para golpearle de nuevo a la altura del corazón. En la mano de Ikki se queda enredado un rosario con la Cruz del Norte. Ikki deduce que gracias a él no le ha podido matar. Hyoga le dice que es el recuerdo que guarda con más aprecio de su madre e Ikki lo rompe.



Hyoga le pregunta a Ikki porque no le hace efecto la Ilusión del Fénix, Ikki le dice que es porque no le que nada que ame y como su alma está deshecha su ataque surge efecto. Entonces Ikki les reta a todos y les ataca con las Alas Ardientes del Fénix derribándoles a todos excepto a Seiya que se salva gracias a la intervención de la armadura de Oro de Sagitario que se pone por delante para protegerle.



Ikki le pregunta a Seiya que ha ocurrido, pero Seiya le dice que el tampoco lo sabe y le dice que da la impresión de que la armadura de Oro ha querido protegerle. Ikki dice qué porque iba a querer proteger la armadura de Oro a un caballero como él. Seiya le dice que no le puede responder, pero que no dejará que se apodere de ella.



Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso derribando a Ikki y estampándole contra un muro. Ikki dice que debería estar muerto, pero parece más poderoso que nunca. A pesar de todo Ikki le dice que por muchas ayudas que tenga no podrá con él. Ikki y Seiya se atacan mutuamente golpeando sus puños y ambos caen al suelo. Cuando se levantan Seiya derriba a Ikki y este no se explica como Seiya le está venciendo.



Ikki no se explica como ha aumentado tanto la fuerza de Seiya en tan poco tiempo. Entonces la armadura del Fénix estalla y se rompe por completo para sorpresa de Ikki. Ikki cree que Seiya ha conseguido eso gracias a la ayuda de la armadura de Oro, y Seiya le dice que así es. Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso volviéndole a derribar.



Cuando está en el suelo, el cosmos de Ikki aumenta y la armadura del Fénix le reviste de nuevo. Ikki le dice a Seiya que la armadura del Fénix no puede ser destruida dado que la armadura del Fénix puede renacer de sus propias cenizas. Ikki le dice a Seiya que no puede vencerle. Seiya ataca a Ikki con los Meteoros de Pegaso, pero Ikki bloquea el ataque.



Ikki le dice que cuando el Fénix renace lo hace con nueva energía y que con ese ataque no le hará nada. Ikki le dice que admita su derrota y le dice que si tiene algo que decir antes de morir, como Seiya no dice nada, Ikki le ataca pero de golpe aparece el Escudo del Dragón sobre el brazo de Seiya para bloquear el ataque de Ikki.



Ikki no se explica como ha llegado el escudo hasta ahí. Seiya le dice que él tampoco lo sabe aunque, pero que no será capaz de destruir un escudo tan poderoso como este. Ikki le dice que destruirá su alma. Cundo Ikki se dispone a atacar a Seiya con la Ilusión del Fénix es frenado por la Cadena Nebular de Shun, y está se pone después sobre el otro brazo de Seiya.



Seiya dice que esto indica que la armadura de Oro quiere que él sea el vencedor del combate. Ikki se asombra y no se lo explica. Seiya ataca a Ikki mientras le dice que perderá por despreciar multitud de sentimientos humanos. Ikki le dice que se ocupará a la vez de todos, Seiya le dice que no podrá. Ikki ataca a Seiya con las Alas Ardientes del Fénix derribando a Seiya, pero le acaba frenando con el Escudo del Dragón.



Seiya ataca a Ikki con los Metoros de Pegaso y entonces su ataque se mezcla con el Polvo de Diamantes de Hyoga consiguiendo herir a Ikki. Ikki admite estar acabado mientras recuerda como su maestro le dejó al mando de los caballeros Negros. Ikki le admite a Seiya que le ha vencido ya que no tiene a nadie bajo su mando entonces Shiryu, Hyoga y Shun se levantan.



Ikki se desploma pero es sujetado por Seiya que le pregunta que le ocurrió en la Isla de la Reina de la Muerte y este le dice que era el Infierno en la Tierra. Seiya le dice que se explique pero Ikki le dice que no lo comprendería. Seiya le dice que tiene que saberlo e Ikki le dice que no tiene que darle explicaciones y empieza a darle puñetazos hasta que le derriba para después usar las Alas Ardientes del Fénix.



Seiya usa los Meteoros de Pegaso derribando a Ikki y estampándole contra un muro. Ikki no consigue levantarse y es ayudado por Seiya. Ikki le dice que estaba seguro de que le ganaría y Seiya le dice que tiene que contarles lo que le paso en la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki agarra la mano de Shun, pero entonces len vienen a la cabeza las frases de su maestro sobre el odio y empuja a Seiya y Shun mientras se agarra la cabeza.



Ikki les explica como fue su entrenamiento en la Isla de la Reina de la Muerte y como consiguió la armadura del Fénix. Ikki les dice que desde entonces de humano solo tiene la apariencia y que solo el odio le guiaría. Ikki dice que ahora que ha perdido el odio no le queda nada. Los demás le dicen que se una a ellos, pero Ikki se niega y dice que deben combatir.



Ikki está herido, sangra sin poder atacarles y ve borroso. Seiya le dice que no luche y se una a ellos, pero Ikki le dice que no puede aunque quisiera porque se lo impediría el Santuario. En ese momento la tierra comienza a temblar y a resquebrajarse dejando unas grietas de sale un gran numero de enemigos que se llevan la armadura de Oro de Sagitario y les atacan.



Seiya le pregunta a Ikki si son hombres, pero Ikki le dice que ya no quedan más caballeros Negros. Ikki cae por una de las grietas pero consigue agarrarse antes de llegar muy profundo. Shun le ofrece que se agarre a su cadena y le dice que está en deuda con él dado que por su culpa fue a la Isla de la Reina de la Muerte.



Ikki le dice que es un traidor por querer matarle y resbala por el precipicio pero Shun usa su cadena y le sujeta de un brazo. Ikki le pide que le suelte y que no merece vivir, pero Shun le dice que no le abandonará. Ikki le insiste en que le suelte o ambos caeran, pero Shun le dice que ahora que le ha vuelto a encontrar no permitirá que le deje.



Entonces una lágrima de Shun cae sobre el rostro de Ikki y este le dice que le quiere y Shun le dice que él también y que en su amor se basará su fuerza y sube a Ikki hasta la superficie. Ikki intenta levantarse pero aún está débil. Ikki ve como empieza a nevar lo que le recuerda a Esmeralda y espera que la nieve le ayude a purificarse.



En ese momento oye a los enemigos decir el nombre de Docrates e Ikki les dice al resto que deben huir. Docrates les ataca con la Fuerza de Heracles haciendo 2 enormes agujeros en el suelo dejando a todos los caballeros asombrados. Docrates le ordena a Ikki que le de el casco de la armadura de Oro de Sagitario. Ikki le dice que no acepta sus órdenes y se lo da a Seiya para que lo guarde él.



Justo después Ikki ataca a Docrates con las Alas Ardientes del Fénix golpeando la roca sobre la que se encontraba Docrates provocando un desprendimiento del que ninguno de los puede escapar y son atrapados entre las rocas. Después de esto Ikki es dado por muerto durante un tiempo.



Ikki resurge cerca del lugar de su desaparición gracias al calor de las llamas provocadas por el Caballero de la Llama en su combate contra Shun de Andrómeda, cuando este protegía a Saori y al casco de la armadura de Oro de Sagitario. Ikki sale de las llamas sacando a Shun con él que estaba inconsciente. El Caballero de Llama le pregunta quién es, e Ikki le dice su nombre, y que con el calor de sus llamas ha vuelto a la vida.



Gigars que también estaba allí le dice que llega a tiempo dado que están a punto de recuperar el casco de la armadura de Oro, y que al Patriarca le gustará verle. Ikki dice que a él también para hacerle pagar por todo, entonces Ikki golpea a Gigars derribándole.



Ikki le dice al Caballero de la Llama que ahora le toca a él, entonces el Caballero de Llama ataca a Ikki con las Llamas del Infierno, pero Ikki le devuelve el ataque con una sola mano derribándole. El Caballero de la Llama no se cree como Ikki ha parado tan fácilmente su ataque, e Ikki le dice que el fuego no tiene secretos para él.



Ikki ataca al Caballero de la Llama con la Ilusión del Fénix que ve unas imágenes en la que no es capaz de controlar el fuego y su propio ataque se vuelve contra él. Finalmente el Caballero de Llama cae muerto por un pequeño acantilado a causa del ataque de Ikki.



Después Saori y Shun se ponen a llorar de alegría al verle vivo, entonces llegan Seiya de Pegaso y Hyoga de Cisne. Seiya le dice que se alegra de verle vivo e Ikki dice que el Fénix siempre resurge de sus cenizas y los 3 se ponen a llorar. Al ver esto Gigars y los soldados que le acompañan huyen.



Más adelante llega Shiryu y por la noche todos brindan por regreso de Ikki. Entonces Shun se pone a llorar de nuevo e Ikki le dice que los caballeros no lloran, pero Shun le dice que son lágrimas de alegría, Ikki le dice que le comprende pero le pide que deje de llorar. Entonces ya saben que su enemigo está en el Santuario.



Ikki dice que desde su llegada a la Isla de la Reina de la Muerte su maestro estaba controlado por el Patriarca y por eso le entrenó para odiar a todo el mundo. Saori les comenta que la armadura de Oro está destinada a proteger a la humanidad y que uno de ellos la vestirá.



Ikki dice que el Patriarca quiere recuperar la armadura de Oro de Sagitario para unirla a su colección personal. Seiya propone atacar el Santuario, pero Saori les dice que no deben precipitarse y que es mejor elaborar un buen plan con toda la información que tienen, y que también deben descansar aunque sean caballeros. Se vuelve a ver a Ikki rezando en un cementerio junto a Shun cuando percibe que Seiya está en peligro.



Ikki se reúne en el coliseo de la fundación con los demás caballeros, Tatsumi y Saori. Allí Seiya les habla de Marin de Águila, su maestra y de su posible parentesco según palabras de Asterion del Perro Cazador. Hyoga cuenta que en la playa encontraron un mensaje de Marin que decía: “Seiya protege a Atenea”. Ikki dice que antiguamente los caballeros luchaban por proteger a la diosa Atenea.



Tatsumi les cuenta la historia de Atenea que le contó Mitsumasa de que Saori es Atenea. Acto seguido del casco de la armadura de Oro de Sagitario y de Saori comienza a emanar un cosmos que llena toda la zona, dejando a todos sorprendidos. Finalmente se convencen que la historia que les cuenta Tatsumi es cierta y que Saori es Atenea.



Entonces aparece en el coliseo el caballero de Plata Babel del Centauro. Babel les ataca sin que puedan hacer nada, e Ikki se siente impotente por no poder ayudar al no tener su armadura. Cuando peor pintaban las cosas surgen 3 estrellas en el cielo, que resultan ser 3 caballeros, pero no se sabe de que parte están.



Ikki intenta atacar a Babel, pero sin su armadura apenas puede esquivar sus golpes. Hyoga es quién lucha con Babel, protegiendo al grupo. En un momento del combate Babel ataca a los 3 caballeros, pero estos consiguen frenarle y dicen ser los caballeros de Acero. Al final Hyoga consigue vencer a Babel y Atenea le coge de la mano cuando está a punto de morir e Ikki reconoce que Babel tuvo mucha suerte al ir al otro mundo de la mano de una diosa.



Después el grupo habla sobre los caballeros de Acero e Ikki cree que puedan trabajar para alguien distinto al Santuario. Al día siguiente Saori les muestra una base secreta subterránea al coliseo. Allí deciden atacar el Santuario e Ikki se ofrece a acompañar a Seiya, pero finalmente se queda en la base junto a Hyoga y son Seiya, Shiryu y Shun los que se marchan al Santuario.



Más adelante junto a Saori, Hyoga y Tatsumi revisan el video del combate contra Babel y la intervención de los caballeros de Acero, que fue grabado por casualidad por una de las cámaras de las ruinas del coliseo. Ikki les dice que está preocupado por los demás y Hyoga le dice que se tranquilice dado que Shun sabe cuidarse.



Ikki dice tener un extraño presentimiento. Entonces les informan que han perdido contacto con el avión en el que iban Seiya, Shiryu y Shun, cuando estaban volando por encima del Mar Mediterráneo. Esto confirma los temores de Ikki. Acto seguido Hyoga e Ikki cogen un avión para ir a ayudar al resto, y nada más despegar Hyoga le dice que está seguro de que todo saldrá bien. Ikki se impacienta durante el viaje debido al tiempo que tarda en llegar, pero es calmado por Hyoga.



Cuando el avión llega al lugar indicado recogen a Seiya, Shun y Shiryu que está gravemente herido en los ojos y regresan a Japón para intervenir a Shiryu. Mientras esperan el resultado de la operación se encuentran en un gimnasio de la fundación a los caballeros de Acero. Saori les pregunta que tipo de caballeros son, y estos les dicen que sus armaduras son mecánicas e Ikki dice que son máquinas.



Entonces llega el jefe de laboratorio de la fundación, y Saori le pide explicaciones acerca de los caballeros de Acero. Este le cuenta como Mitsumasa le pidió que creara las armaduras de Acero y lanzará este grupo para servir de apoyo a los caballeros de Bronce. Saori le pregunta porque no le dijo nada, pero este le dice que fue una orden de Mitsumasa. Ikki reconoce el mérito de Mitsumasa al pensar en estos aspectos desde hace tanto tiempo.



Entonces Ikki va junto al resto hasta la puerta del quirófano para esperar el resultado de la operación. Cuando terminan, Saori le pregunta al médico como está Shiryu y este le dice que sobrevivirá pero que lo más probable es que sea ciego el resto de su vida. Ikki va junto con los demás caballeros de Bronce, Saori y los caballeros de Acero a visitar a Shiryu al hospital aunque se queda en la puerta de la habitación y se hace el duro ante las muestras de cariño que le dan a Shiryu. Luego aparece en la puerta del hospital cuando se despiden de él, pero Ikki está apoyado en la pared sin hacer ningún gesto.



Reaparece en la base subterránea del coliseo junto con los demás caballeros de Bronce y allí Saori les explica a los caballeros que ha enviado un helicóptero para captar el Santuario, y les muestra el vídeo que grabó en el que la imagen se borra al llegar a las cercanías del Santuario. Se ponen a hablar sobre la ceguera de Shiryu, y cuando Saori dice que se recuperará, Ikki les dice que son muy optimistas.



Seiya le pregunta si lo que dice es una intuición, pero Ikki le dice que es más, ya que los médicos han diagnosticado que será ciego para siempre, pero Seiya le dice que confía en él. Ikki le dice que debe saber asumir la realidad. Ikki le dice reflexione y que si atacan el Santuario irán directos al fracaso. Ikki le dice que debe ser demasiado joven para reflexionar, entonces Seiya intenta golpear a Ikki pero este le esquiva y le derriba de un puñetazo.



Ikki dice que desde ese momento se convierte en un caballero solitario, Saori le pide que vuelva, pero Ikki le dice que ya lo tiene decidido. Saori le ordena que se quede, e Ikki le dice que el no recibe ordenes de nadie. Seiya le pregunta que donde irá, e Ikki le dice que no se unirá al enemigo.



Al salir del coliseo Ikki y estando solo admite que tienen razón y Shiryu recuperará la vista. Ikki piensa que la separación es necesaria para confundir al enemigo y debilitarle. En ese momento ve llegar un grupo de cuervos y cree que eso un mal presagio. Ikki reaparece a las afueras de la ciudad para ayudar a Saori que estaba atrapada por 2 caballeros de Plata junto con Seiya de Pegaso que estaba inconsciente y herido.



Ikki les dice que no permitirá que nadie haga daño a Saori. Saori le dice que sabía que volvería a su lado, pero Ikki le dice que sigue siendo un caballero solitario. Capella le pregunta de qué lado está. Ikki hace una línea en el suelo y les dice que no la atraviesen hasta que se hayan marchado. Ikki coge a Seiya y le dice a Saori que se deben poner en marcha.



Capella se indigna y avisa a Ikki que se ponga en lo peor porque va a cruzarla. Capella se lanza a por Ikki pero este le derriba de un golpe en la cabeza, Dante le pregunta como está, pero Ikki le dice que está muerto. Ikki le dice que eso debe servirle de lección. Dante le pregunta su nombre e Ikki se lo dice. Dante recuerda que entrenó en la Isla de la Reina de la Muerte. Dante dice que tienes ganas de luchar contra él y le lanza el extremo de su cadena con una bola.



Ikki la detiene y se la devuelve. Dante le reconoce a Ikki su fuerza. Dante vuelve a atacar a Ikki pero ahora con 3 bolas a la vez. Dante le advierte a Ikki que si el cruza la línea del suelo el también morirá, y Dante le forzará a Ikki a hacerlo. Dante ataca con las Bolas de Acero a Ikki pero este las destruye todas para sorpresa de Dante.



Ikki le dice a Dante que no es tan fuerte como el se cree. Ikki ataca a Dante con las Alas Ardientes del Fénix, Dante intenta contraatacar, pero Ikki le esquiva y le derriba. Ikki le dice a Saori que deben darse prisa. Capella se levanta y ataca a Ikki con uno de sus discos creyendo haberle cortado el cuello. Entonces el cuerpo sin cabeza de Ikki se dirige hacia Capella para sorpresa de este que no se lo cree. Capella le tira otro disco cortándole el brazo izquierdo, pero el cuerpo sigue caminando.



Cuando Capella se dispone a recoger su disco este se divide en dos y le corta sus manos. Después es golpeado por todos sus discos al mismo tiempo. Capella le pregunta a Ikki como lo ha hecho, y este le dice que ha sido víctima de la Ilusión del Fénix creyendo haberle decapitado, pero el disco que le ha cortado sus manos era real, porque fue el mismo que el propio Capella lanzó.



Ikki le dice que le advirtió no cruzar esa línea, pero Capella le dice que aun así se ha levantado para volverle a atacar. Ikki le dice que ahora está un mundo lleno de espejismos en el que todos sus ataques se volverán en su contra. Entonces otro disco de Capella le ataca golpeándole de pleno sin que este pueda defenderse. Después la armadura de Capella se pulveriza y este cae muerto.



Saori le pregunta si era necesaria tanta masacre e Ikki le dice que aunque hubiese querido pararle sus esfuerzos no habrían servido de nada. Ikki le dice que deben marcharse y Saori le dice que Hyoga y Shun cayeron por el precipicio, pero Ikki le dice que para asegurar el triunfo del grupo debe ponerla a salvo.



Ikki coge a Seiya y cuando comienzan a marcharse Dante se lanza contra ellos, Ikki quita a Saori de su camino y Dante le lanza el extremo de su cadena con una bola. Ikki se sorprende al ver que sigue vivo y le pregunta que pretende hacer, Dante le dice que luchar y salir vencedor del combate. Dante le tira a Ikki el otro extremo de su cadena, pero esta es frenada por la cadena nebular de Shun que ha conseguido sobrevivir a su caída por el acantilado.



Ikki deja a Seiya en el suelo, rompe la cadena de Dante y le dice a Shun que le deja a Dante a él, y le pide a Hyoga que se ocupe de Seiya. Ikki se marcha y Shun le dice que no le entiende, e Ikki le dice que es muy sencillo, es un solitario y que solo ha intervenido por que las cosas iban mal, y que Dante ya está medio muerto así que ya no le necesitan y se marcha con una sonrisa en la cara.



Posteriormente Ikki regresa a la Isla de la Reina de la Muerte donde es recibido por 3 caballeros Negros. Los caballeros Negros le dicen que la isla es la puerta del infierno, e Ikki les dice que es imposible olvidar su estancia en la isla donde tanto sufrió para convertirse en caballero. Los caballeros Negros dicen que se encargaran de él, pero Ikki dice que no dan la talla para luchar contra él y les advierte que no les hará daño si le dejan pasar.



Estos le dicen que pagará por esas palabras e Ikki les responde que no perderá el tiempo con ellos. En ese momento los caballeros Negros se lanza contra Ikki, pero este les ataca con las Alas Ardientes del Fénix derribándoles y lanzándoles a un lago de lava. Ikki cree que él antes también era como ellos.



Caminando por la isla se encuentra unas flores y se sorprende de que hayan podido crecer en ese lugar y le recuerdan a Esmeralda y el tiempo que pasó con ella durante su entrenamiento. Ikki recuerda las palabras de Esmeralda que hay cosas más importantes que la guerra y el odio, e Ikki admite reconocerlo cuando se reencontró con los otros caballeros de Bronce, pero también sabe que hay que luchar para conservarlas. Ikki arranca las flores y se las lleva.



Ikki llevas las flores a la tumba de Esmeralda, pero justo cuando las va a dejar en el suelo son destruidas por alguien. Ikki se gira y reconoce a Jango y le lanza un cartel con su nombre, pero Jango lo tira al suelo. Jango le dice que consiguió la armadura del Fénix porqué él todavía no estaba en la isla para hacerlo, y que lo deserto para unirse a los caballeros de Bronce, pero es él quien es el dueño de la Isla de la Reina de la Muerte.



Jango le dice a Ikki que va a morir. Ikki le dice que acabará con su locura y será el quien muera. Entonces aparecen varios caballeros junto a Jango, entre ellos él Fénix Negro. Estos se lanzan a por Ikki derribándole y quitándole la caja con su armadura. El Fénix Negro ataca a Ikki con la Ilusión del Fénix Negro derribándole. Fénix Negro aprovecha para intentar ahogar a Ikki mientras este está bajo los efectos de la Ilusión del Fénix Negro, aunque le suelta cuando cae por completo en la ilusión.



Ikki recibe los ánimos de Esmeralda que le dice que todavía tiene mucho por hacer y que debe seguir viviendo. Esmeralda le dice que es el caballero de la esperanza, entonces Ikki oye la voz de Shun, Hyoga y Seiya que han ido hasta la Isla de la Reina de la Muerte en helicóptero para ayudar a Ikki.



Ikki ve en la ilusión como si el Fénix Negro le estuviera ahogando, pero recuerda los ánimos de Esmeralda y consigue romper la Ilusión del Fénix Negro. Acto seguido su armadura le reviste. Ikki le recuerda al Fénix Negro sus propias palabras diciéndole que el mundo no necesita 2 Fénix y uno debe morir. Ikki ataca al Fénix Negro con las Alas Ardientes del Fénix derribándole y matándole.



Seiya, Hyoga y Shun bajan a tierra para encargarse de los caballeros Negros y dejar el camino libre a Ikki para que luche contra Jango. Jango ataca a Ikki envolviéndole entre llamas con su Puño de Fuego. Pero el fuego no consigue dañar a Ikki quien se deshace de él sin problemas.



Ikki le dice que no verterá la sangre de sus víctimas en la isla donde está el cuerpo de su amada. Ikki ataca a Jango con la Ilusión del Fénix. Jango se ve a si mismo cayendo a un rio de lava y como es devorado por el fuego. Finalmente Jango se desploma y cae muerto al suelo. Entonces se acercan Seiya, Hyoga y Shun e Ikki se sorprende de ver a Seiya recuperado tan rápidamente.



Poco después hay un terremoto en la isla y el volcán se pone más activo. El suelo de la isla se resquebraja rodeando a los caballeros mientras Ikki se dirige hacia la tumba de Esmeralda y cuando llega allí explota ese acantilado saltando la cruz por los aires. La isla comienza a hundirse en el océano y entonces los caballeros de Bronce salen de la isla en esferas de energía creadas por Atenea que estaba en barco cerca de la zona.



Un atardecer en la playa Ikki habla con Shun y le pregunta si ha llegado a maldecir su destino. Shun se sorprende por la pregunta e Ikki le explica que nunca han sido felices como las personas normales entienden la felicidad. Shun le dice que sabe que no tuvo suerte y que padeció mucho para conseguir su armadura.



Ikki le dice que entonces solo pensaba en odiar y creía que ese sería su destino, pero su contacto con Esmeralda vió que eso podía cambiar. Ikki le dice que gracias a Seiya ha sentido la amistad que antes no tuvo e Ikki le dice que cualquiera puede controlar su propio destino para hacerlo a su voluntad.



Ya en la mansión de la fundación Kido, Ikki discute con Seiya al decir que Shiryu en su estado actual es un estorbo. Seiya le dice que no conoce la amistad y que ellos siempre luchan juntos, y aunque esté herido no le abandonarán. Ikki le dice a Seiya que atacar el Santuario no es juego de niños y con un herido a cuestas imposible.



Shun le dice a Ikki que Shiryu debe ir con ellos, dado que el Santuario es un rival difícil por eso deben contar con la ayuda de Shiryu. Hyoga dice que el también confía en Shiryu. Ikki le dice a Seiya que como el dijo, es un solitario y que por eso irá solo allí, entonces Ikki se marcha. Cuando Ikki está solo piensa que Shiryu tiene mucha suerte al tener esos amigos, pero debe demostrar que es un caballero regresando en forma cuanto antes.



Más adelante Ikki anima a Shun durante su combate contra Reda y Spica antes de que este partiera hacia el Santuario. Ikki le pide a Shun que recuerde la conversación que tuvieron en la playa después de volver de la erupción de la Isla de la Reina de la Muerte. Ikki le dice a Shun que controle su destino y que demuestre que él es su único dueño.



Ikki se va al volcán de la Isla Canon para curar sus heridas y fortalecer su armadura. Desde allí ayuda a Shun en combate en la Casa de Géminis contra la Ilusión de Géminis controlada por el Patriarca. Ikki consigue interrumpir las ondas cerebrales del Patriarca con su cosmos evitando que Shun fuese enviado a Otra Dimensión.



Ikki se comunica con Shun y le dice que no está en las mejores condiciones y que todavía tardará un poco en ir con él a ayudarle. Le promete ir en cuanto le sea posible y le pide que mientras no pierda la esperanza sin abandonar pase lo que pase.



Pasadas unas horas Ikki cree que ya es momento de aumentar su cosmos e ir al Santuario a ayudar a los demás. Ikki cree que ahora su armadura es más resistente que nunca. En esos momentos un grupo de soldados del Santuario llega a la isla y comienzan a interrogar a los habitantes para que les digan donde está él. Los soldados les dicen que si le ayudan serán considerados rebeldes y castigados por ello.



Los soldados se llevan al jefe del pueblo, un anciano, y a su nieta para ir en busca de Ikki, pero a mitad de camino el anciano dice que no tiene derecho a hacerlo. El anciano les dice que prefiere morir antes que llevarles con Ikki. El anciano les dice que no se debe molestar a un caballero durante su reposo. Los soldados le dicen que es una orden del Patriarca, pero el anciano les dice que la ley es la misma para todos.



El anciano dice que esa es una norma puesta por la diosa Atenea y nadie debe romperla. Los soldados golpean al anciano y a la niña. Finalmente Ikki sale del volcán y se muestra ante los soldados. Ikki les ordena soltar a la niña y prepararse para lo que les espera. Cuando Ikki llega les dice que son una pequeñez, entonces estos se lanzan contra él, pero Ikki les derriba a todos sin problemas.



Ikki les dice que no están a su altura, el jefe de los soldados les dice que su misión solo era encontrarle y que sus asesinos son otros, entonces se muere. Entonces ikki percibe una presencia que despide un cosmos extraño. Ikki pregunta quién está ahí. Se muestran 2 caballeros, Shiva de Pavo y Agora de Loto, que dicen ser discípulos de Shaka. Ikki les pregunta quién es Shaka.



Shiva le dice que Shaka es el Santo de Oro más poderoso con poderes casi ilimitados. Agora le dice que Shaka ha superado el poder del 7º sentido. Shiva le dice que su vida es tan valiosa como la del Patriarca, y Agora acaba que siguiendo sus órdenes han ido allí para destruirle. Ikki dice que no se dejará matar fácilmente y que está dispuesto a luchar contra los 2.



Agora dice que uno solo de los dos podrá vencerle y le pide a Shiva que lo haga, mientras él se pone a meditar. Ikki les dice que ya que están del lado del Patriarca no se contendrá y les advierte que se preparen para abandonar la vida. Shiva e Ikki saltan uno contra otro, Ikki usa las Alas Ardientes del Fénix, pero para su sorpresa una extraña barrera retiene su golpe antes de que golpee a Shiva.



Shiva se aprovecha para dar una serie de patadas a Ikki hasta derribarle. Ikki no se cree como no le pudo alcanzar y piensa que algo le está protegiendo. Shiva le dice a Ikki que su fuerza es muy superior a la de él y que aun sigue vivo gracias a la fuerza adquirida por la armadura del Fénix dentro del volcán.



Shiva se dispone a matar a Ikki pero una niña del pueblo, a cuyo abuelo habían dejado malherido los soldados del Santuario, le pide que a Shiva que ayude a su abuelo, pero este la tira por un precipicio aunque Ikki le pidió que no lo hiciera. Ikki le pregunta porque lo hizo, y Shiva le dice que había perdido a su único pariente y que su vida había sido muy miserable, y que le ha evitado esos sufrimientos, y que eso es tener piedad.



Ikki le dice a Shiva que no hay pretexto para disponer la vida de otro sin pagar por el crimen. Shiva le dice que le matará pero entonces Ikki le ataca con la Ilusión del Fénix, consiguiendo esta vez alcanzarle. Shiva se ve a si mismo meditando y como es atacado por una gran cantidad de serpientes, para después consumirse en el fuego.



Shiva dice que ha sido un sueño muy agradable para él, ante la sorpresa de Ikki. Luego explica que Shaka le enseño a reprimir el miedo, la duda y el dolor, haciéndole invulnerable. Shiva le dice que esa técnica solo es útil en rivales en los que en su corazón habite la duda y son por ello presas fáciles.



Agora le dice a Shiva que se de prisa en acabar con Ikki. Mientras Shiva se prepara atacar a Ikki, este queda paralizado y Shiva usa contra él el Ataque de las Mil Manos, derribando a Ikki que no puede esquivarlos. Mientras está tirado en el suelo, Ikki puede ver a la niña que ha conseguido subir el precipio hasta el borde y esta le pregunta si como le dijo su abuelo, los caballeros son valientes y fuertes, que luchan por la justicia.



Ikki se levanta y piensa que no puede morir sin salvar a la niña. Shiva no se cree como Ikki ha podido sobrevivir a su ataque. Agora dice que tienen que librarse de Ikki cuanto antes dado que el Fénix puede volver de las llamas del infierno, y que sino les dará muchos problemas.



Mientras Agora prepara su ataque Ikki se queda paralizado de nuevo sin poder moverse. Agora ataca a Ikki con la Explosión del Loto derribándole. Ikki no siente dolor y cree que se está muriendo. Ikki les pide perdón a los demás por no poder ir a ayudarles al Santuario y a la niña por no poder salvarla. Entonces la niña toca la mano de Ikki y le hace reaccionar pensando que no puede dejarse morir mientras alguien le necesite y confíe en él.



La niña resbala pero Ikki la agarra del brazo y la sube del precipicio. Ikki le pregunta como está y la niña le dice que está bien dándole las gracias. Ikki le dice que las gracias se las da él por lo que acaba de hacer, dado que realmente ha sido ella la que le ha salvado a él.



En ese momento aparecen Shiva y Agora e Ikki les dice que no merecen pertenecer a la orden de caballería y que son unos asesinos. Shiva se dispone a atacar a Ikki aunque Agora le frena y le pregunta a Ikki cual es su razón para luchar. Ikki admite haber matado a muchos rivales, pero que luchará por la gente buena a la que admira.



Shiva y Agora se ocultan para después atacar a Ikki, Ikki deja a la niña pidiéndola que no se mueva y les sigue. De entre la niebla surge Shiva es el primero en atacar a Ikki al que derriba de un puñetazo. Agora salta sobre Ikki pero este le esquiva. Cuando se dispone a atacar queda paralizado de nuevo, lo que Shiva y Agora aprovechan para golpear y derribar a Ikki.



Shiva y Agora aprovechan para seguir golpeando a Ikki mientras está paralizado por Shaka. Ikki vuelve a levantarse tras la paliza que le dan Shiva y Agora y les dice que no abandonará nunca. Shiva y Agora se lanzan sobre Ikki, Ikki cree que es el fin. Atenea le dice a Ikki que no es el fin y que sus compañeros cuentan con él y que no abandone.



Atenea interrumpe la meditación de Shaka para liberar a Ikki, quien consigue retener a Shiva y Agora. Shiva ataca a Ikki con el Ataque de las Mil Manos pero Ikki consigue parar todos los golpes. Después Agora también ataca a Ikki aunque no consigue golpearle. Ikki les dice que ya no se ven tan seguros de si mismos y que su aprendizaje no es tan bueno como creen.



Agora ataca a Ikki con la Explosión del Loto pero Ikki le dice que es inútil atacar otra vez con el mismo ataque y lo evita saltando. Agora le pide ayuda a Shiva, entonces ambos agarran por los brazos a Ikki y después le ponen boca abajo rodeándole con unos círculos de energía.



Entonces Ikki siente las llamadas de Shun y Atenea, haciendo que Ikki reaccione y se libere. Ikki les dice que pueden abandonar si quieren porque el combate ha terminado. Ikki les ataca con las Alas Ardientes del Fénix matándoles a los dos. Ikki les dice que ahora pagarán por sus crímenes y se marcha.



Ikki se reúne con la niña y le dice que todo ha terminado. Ikki se lleva a la niña en brazos y se pregunta quién será Shaka del que hablaban Agora y Shiva. Ikki se marcha al Santuario para ayudar a los demás.




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Última edición por mu de yamiel el Lun Jul 22, 2013 5:41 pm, editado 13 veces
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MensajeTema: Re: Fichas de Personajes - Ikki de Fénix   Vie Mar 22, 2013 9:06 am


Historia: (Continuación)



Ikki reaparece en la Casa de Virgo, allí ataca a Shaka de Virgo con una pluma de Fénix hiriéndole en la mano izquierda, sin que Shaka perciba su presencia, cuando está a punto de matar a su hermano Shun de Andrómeda. Shaka se pregunta si la pluma pudo superar su vigilancia, entonces Ikki se muestra y le dice que así es.



Ikki le dice a Shaka que se arrepentirá de haber levantado la mano contra su hermano. Shaka le dice que no pensaba que sobreviviría a sus 2 discípulos. Ikki le dice que gano porque tenía a Atenea de su parte. Shaka le dice que le castigará por haberle echo sangrar, y le dice que mire a sus pies.



Cuando Ikki mira ve un enorme torrente e Ikki dice que es imposible dado que solo ha perdido unas gotas de sangre, y que debe ser una ilusión. El nivel de la sangre empieza a ahogar a Ikki, aunque Shaka dice que le perdonará la vida si se disculpa y le adora como a un dios. Ikki le dice que prefiere morir 1000 veces antes que implorar su perdón, y en ese momento la sangre de Shaka comienza a quemar a Ikki. Finalmente Ikki consigue secar la sangre de Shaka gracias al calor emanado por su cosmo.



Ikki le dice que nunca ha perdido contra nadie y en el mundo solo cree en su propia fuerza. Shaka le dice que durante su combate contra Shiva y Agora estuvo retenido gracias a su cosmo, pero que alguien rompió su meditación. Ikki no se puede creer que era Shaka quién le retenía y le dice que miente. Internamente Ikki cree que si es verdad lo que dice, Shaka es el hombre más poderoso de la Tierra.



Ikki se asombra cuando Shaka cree ser la reencarnación de Buda. Entonces Shaka vuelve a paralizar igual que en la Isla de Canon e Ikki se percata de la presencia de Seiya de Pegaso y Shiryu de Dragón a su lado e inconscientes y se da cuenta de que tiene que vencer a Shaka para que este no les mate. Shaka le ataca lanzándole a los 6 Infiernos.



Ikki cae al suelo quedándose inmóvil. Pero cuando Shaka se acerca a Ikki, este se levanta y le ataca con la Ilusión del Fénix. Ikki le dice que ahora que está bajo la Ilusión del Fénix puede elegir uno de los 6 Infiernos. Shaka se ríe y le dice que los 6 Infiernos solo asustan a los débiles y que no es tan fácil impresionar a un caballero de Oro. Shaka le dice que ya que demuestra tanta valentía acepta dejarle marchar perdonándole la vida.



Ikki le dice que él y los demás caballeros de Bronce sacrificarán sus vidas por Atenea, y que no se irá sin haberle vencido. Shaka consigue devolverle el golpe a Ikki, haciendo que el sea la víctima de su propia ilusión y hace que Ikki se atraído hacia su cuerpo.



Cuando Ikki reacciona está en un lugar desconocido, y Shaka le dice que están en la margen oeste del Infierno. Shaka le dice que a este lugar llegan los niños que mueran a una edad temprana y construyen montículos dedicados al dolor de sus padres. Ikki le pregunta porque están en este lugar. Shaka le dice que mire a su alrededor, entonces Ikki se ve a sí mismo cuando era pequeño llevando a Shun en brazos.



Ikki ve como el peso de Shun aumenta y como le cuesta moverse. Ikki oye una voz que dice que suelte a Shun o se caeran ambos. Ikki dice que no le dejará y que le llevará con él pase lo que pase. Entonces Ikki despierta y se sorprende de haber sido la víctima de su propia ilusión.



Después Shaka pulveriza la armadura del Fénix con un solo gesto dejando asombrado a Ikki. Con un solo gesto de la mano Shaka hace retorcerse a Ikki de dolor. Ikki intenta escapar a los golpes de Shaka, pero termina sobre la palma de la mano de Buda. Shaka le dice que aunque creía estar a salvo solo se ha movido unos pocos metros.



Ikki dice que ya que no puede evitar sus golpes, los contratacará y lo hará hasta que lo venza. Shaka hace desparecer a Ikki de un golpe, aunque Ikki consigue regresar llevando de nuevo la armadura del Fénix. Shaka admite que el poder de regeneración de al armadura del Fénix es superior al de las armaduras de Oro, e Ikki le dice que gracias a eso terminará por vencerle.



Ikki ataca a Shaka con las Alas Ardientes del Fénix, pero Shaka frena el golpe con una sola mano. Ikki vuelve a repetir el ataque pero sin éxito. Ikki comienza a dudar, admitiendo la fuerza de los poderes de Shaka, pero dice que tiene que vencerle para que puedan salvar a Atenea. Shaka ataca a Ikki con el Tesoro del Cielo, que además le explica que ese movimiento combina el ataque y la defensa de forma imparable.



Ikki cree que conseguir ese resultado es imposible. Shaka le dice que le quitará los sentidos hasta dejarle inerte. Entonces Shaka abre los ojos haciendo que la armadura del Fénix se desprenda del cuerpo de Ikki y desaparezca al tocar el suelo. Ikki no puede moverse y Shaka le explica que es porque acaba de perder el sentido del tacto. Después Shaka le quita el sentido del olfato. Ikki le pregunta porque obedece al Patriarca siendo este tan maléfico.



Entonces Shaka le quita el sentido del gusto y la capacidad de hablar, y después hace lo mismo con el sentido de la vista. Shaka le dice a Ikki que el Patriarca defiende la justicia aunque Ikki no le cree, y termina por quitarle el sentido del oído. Después Atenea anima a Ikki deciéndole que no debe olvidar que es el Fénix.



Ikki comienza a recordar imágenes de su niñez en el orfanato en la que se ve a él con los demás huérfanos, pero estos no pueden verle a él. Aprovechando la ventaja Shaka se dispone a matar a Ikki, pero es frenado por la Cadena Nebular de Shun, que acababa de despertarse.



Ikki le dice a Shun con su cosmo que le deje luchar a él contra Shaka y que no intervenga. Shun le obedece y suelta a Shaka que vuelve a atacar a Ikki, pero este se protege con una barrera creada con su cosmo. El cosmos que proyecta Ikki aumenta despertando a Seiya y a Shiryu. Entonces Shaka vuelve a usar el Tesoro de Cielo para destruir el pensamiento y la voluntad de Ikki, derribándole.



Cuando ya dan a Ikki por perdido Shun se encara con Shaka pero el cosmo de Ikki vuelve a aumentar y le pide a Shun de nuevo que no intervenga. El cosmo de Ikki comienza a crecer increíblemente, llegando al séptimo sentido, hasta que consigue paralizar los movimientos de Shaka y teletransportarse a su lado.



Shaka le pide a Ikki que le explique como lo ha conseguido. Ikki le responde que lo entendió al verle luchar siempre con los ojos cerrados, para aumentar su cosmo suprimiendo de forma voluntaria uno de los 5 sentidos. Le dice que dejó destruir sus sentidos a posta sin hacer nada para evitarlo, para aumentar su cosmos.



Ikki le dice que esa era la única forma que tenía de poder vencerle. Entonces Ikki agarra a Shaka y le dice que ahora morirán juntos. Ikki dice que es la forma que tiene de poder destruirle definitivamente. Ikki se despide de Shun y le pide que continue la lucha hasta el final contra el Patriarca, y aumentando su cosmo provoca una enorme explosión que se siente en todo el Santuario sin dejar rastro de ambos.



Ikki regresa a la Casa de Virgo junto a Shaka gracias a la ayuda de Mu de Aries. Shaka despierta a Ikki y le dice que debe ir a la Cámara del Patriarca a ayudar a Seiya de Pegaso que lucha allí por salvar a Atenea. Ikki dice que le ayudará. Shaka coge un puñado del polvo de la armadura del Fénix y se lo lanza a Ikki, que aumentando su cosmos consigue que su armadura se reconstruya a su alrededor.



Ikki le pregunta a Shaka por que le ayudó a volver, Shaka le dice que es por la duda surgida durante su combate y porque se negó a ver en ellos la justicia que permitirá un mundo mejor. Acto seguido Ikki se marcha hacia la Cámara del Patriarca. Cuando Ikki llega allí, Saga de Géminis iba a rematar a Seiya, entonces Ikki le clava varias plumas de Fénix en la mano para frenarle.



Saga le creía muerto en cu combate contra Shaka, pero se dispone a luchar también contra él. Ikki dice que no le importa morir, pero consentirá que maten a Seiya. Ikki le dice que desde que se reunió con los caballeros de Bronce a cambiado, y ahora es fiel a Atenea. Seiya se levanta y se dirige hacia el Altar de Atenea pero Saga le ataca, aunque Ikki se pone por medio para protegerle.



Ikki le dice a Seiya que continúe y que debe seguir usando el séptimo sentido. Saga le dice a Ikki que se quite, pero Ikki le amenaza y Saga le dice que no puede nada contra él. Ikki ataca a Saga con las Alas Ardientes del Fénix pero no consigue tocarle, entonces Saga le ataca con la Otra Dimensión. Ikki consigue regresar de allí y ataca a Saga estampándole contra un pilar.



Saga derriba parte de la Cámara del Patriarca consiguiendo atrapar a Ikki bajo los escombros luego de proporcionarle un fuerte golpe en el estomago. Ikki consigue salir y se dirige hasta la Estatua de Atenea donde Saga está a punto de rematar a Seiya, pero Ikki lo evita.



Ikki y Saga se lanzan uno contra otro. Ikki ataca a Saga con las Alas Ardientes del Fénix, pero Saga lo evita y comienza a golpear a Ikki destruyendo su armadura y derribándole de un gran número de golpes. A pesar de los golpes Ikki quiere seguir ayudando a Seiya.



Cuando Saga quiere volver a atacar a Ikki llega Atenea junto con el resto de caballeros de Bronce y los caballeros de Oro que habían sobrevivido. Ikki es ayudado a levantarse del suelo por Nachi de Lobo y después por Jabu de Unicornio. Más adelante Seiya, Shiryu, Hyoga, Shun y el propio Ikki se levantan estando al límite de sus fuerzas, y unen sus cosmos cosmos para atacar a Saga, que sale despedido por los aires con el ataque de Seiya.



Todos caen exhaustos al suelo. Cuando todos dan por derrotado a Saga este cae desde el cielo. Entonces los caballeros de Oro se ponen en posición para atacar a Saga, pero Atenea interviene y entonces Saga decide luchar contra Atenea. Cuando Saga se abalanza sobre Atenea la armadura de Oro de Géminis se desprende de su cuerpo.



Saga se lanza contra Atenea a pesar de todo, y entonces la personalidad buena de Saga surge de nuevo controlando uno de sus brazos con el que agarra el cetro de Atenea clavándoselo sobre su propio pecho. En ese momento la mente de Saga se purifica regresando completamente su parte buena, pero también había recibido un golpe mortal, poco después muere en los brazos de Atenea tras pedirle perdón por todo.



Finalmente Ikki es recogido del suelo por Shaka de Virgo, mientras Atenea les agradece a los caballeros de Bronce el esfuerzo realizado para salvarla, especialmente a Seiya.



Tras la batalla del Santuario, la armadura del Fénix es regenerada con la sangre de Shaka de Virgo, adoptando una nueva forma y más poder, aunque supuestamente esta armadura no lo necesitaba debido su capacidad de reestructuración. Durante el proceso Ikki dice que si pierden mucha sangre pueden morir, aunque los caballeros de Oro les dicen que es su deber y que es un precio pequeño después todo lo que les hicieron pasar.



Ikki reaparece en el bosque colidante a la mansión de la fundación Kido, para salvar a su hermano Shun del ataque del Guerrero Divino Syd de Mizar, que había sido enviado por Hilda de Polaris para matar a Atenea. Cuando Ikki se dispone a luchar contra Syd, interviene Seiya que le pide que le deje luchar a él, e Ikki acepta.



Atenea interrumpe el combate entre Seiya y Syd, y finalmente Syd termina marchandose. Cuando Saori se queda a solas en la mansión con los caballeros, Shun le pregunta quién es Hilda de Polaris. Saori le dice que Hilda es conocida por su bondad y amor a la paz, y eso es lo que más la extraña, y dice que algo ha debido suceder en Asgard. Hyoga parte hacia allí para ver que puede descubrir, y Shiryu se va los 5 Picos para ver si maestro les puede ayudar. Saori presiente que les amenaza un gran peligro.



Antes de su llegada a Asgard, Ikki se comunica con Shun que lucha contra Mime de Benetnasch para decirle que no hay respuesta a la pregunta del motivo de su lucha y que deben tener fe para creer en un mundo mejor, pero si no creen en el futuro no les quedará nada.



Cuando Ikki llega a Asgard liberá a Shun del Réquiem de Cuerdas de Mime, quién estaba a punto de matar, con unas plumas de Fénix, rompiendo las cuerdas de la lira de Mime que inmovilizaban a Shun. Mime le pregunta quien es al que rompió las cuerdas y este le dice que es Ikki de Fénix.



Ikki se acerca a Shun y le levanta del suelo. Mime le reconoce como el hermano de Shun pero le dice que su presencia no cambia nada. Entonces los 2 comienzan a aumentar sus cosmos. Ikki deja a Shun apoyado en una roca y le dice que debe descansar. Mime les dice que les matará a los 2. Mime le lanza sus rayos a Ikki aunque este los esquiva todos.



Mime le dice que es el primero en esquivar sus rayos tan fácilmente, pero Ikki se queda asombrado y compara el ataque de Mime con los de Saga de Géminis. Ikki cree que si no hubiera luchado contra Saga en el Santuario no habría podido esquivar el ataque de Mime. Mime comienza a tocar su lira para crear su ilusión y aparecer en varios sitios al mismo tiempo.



La música de Mime comienza a inundar a Ikki debilitándole mientras Shun le grita que no escuche la música. Mime aprovecha para lanzarle otra vez sus rayos pero Ikki vuelve a esquivarlos e intenta golpear a Mime aunque este para su golpe. Mime no se explica como Ikki pudo esquivarle, Ikki le dice que el también usa la misma técnica. Ikki percibe algo oculto en el cosmos de Mime. Finalmente Mime acaba derribando a Ikki y estampándole contra una columna, aunque resulta herido en su mano.



Mime le dice que no encontró nunca un rival tan fuerte como él, e Ikki le dice que él tampoco. Mime percibe los sentimientos de Ikki y le dice que son patéticos, pero Ikki le responde que no es así, sobre todo desde que está con los caballeros de Bronce. Ikki se lanza a por Mime, pero este le frena tocando una sola nota de su lira, arrastrándole hacia atrás para sorpresa de Ikki.



Después Mime le ataca con sus rayos estampándole contra una pared. Ikki se levanta y Mime vuelve a lanzar sus rayos para volver a derribar a Ikki. Mime les repite que no tienen oportunidad de vencerle. Ikki le dice que su técnica es la más sofisticada que ha visto nunca pero Ikki le dice que no le tiene miedo porque no siente ningún odio en el.



Shun interviene para decirle lo mismo y que percibe que no le gusta hacer sufrir a los demás. Mime les cuenta su historia de cuando era pequeño, que mató cuando era un adolescente a su padre, tras descubrir que era su padre adoptivo y que él mismo había matado a sus verdaderos padres.



Ikki le dice que no puede mentir y que solo el se puede creer esa historia. Mime se niega a ver la realidad e Ikki y le ataca con la Ilusión del Fénix. Mime ve como Folken no era tan malo como el creía y que le cuidaba cuando era un niño. Mime comienza a desesperarse al ver las imágenes provocadas por el golpe de Ikki. Ikki le dice que quiere odiar a su padre para justificar lo que hizo, pero en el fondo le quería.



Entonces el odio comienza a adueñarse de Mime. Ikki le dice que se odia a si mismo por haber matado a su padre. Ikki dice que por primera vez siente su cólera. Ikki le dice que admita su error e implore el perdón de su padre y que use su fuerza para evitar la destrucción de Asgard como seguramente hubiese querido su padre.



Mime ataca con sus rayos a Ikki derribándole y estampándole contra una pared después de romper una columna por el camino. Ikki se levanta para sorpresa de Mime, y le dice que sus golpes no son tan fuertes como cree y a pesar de todo no le derrotarán los golpes de un cobarde. Esto enfuerece a Mime que le vuelve a atacar, pero Ikki le esquiva y derriba a Mime de un puñetazo.



Ikki le dice que en este rato ha estudiado su ataque y ahora ya no tiene secretos para él. Mime se levanta y se atacan mutuamente saliendo ambos despedidos tras el choque. Ikki se levanta aumentando su cosmos y entonces Atenea se comunica con él para darle las gracias por ir a ayudarles. Atenea le dice que no le puede ayudar pero resistirá hasta el fin de sus fuerzas y sabe que él hará igual.



Mime ataca a Ikki con el Réquiem de Cuerdas, las cuerdas de la lira de Mime atrapan y estrangulan a Ikki mientras Mime toca su lira. Mime le dice que si le suplica le matará sin hacerle sufrir, pero Ikki dice que jamás le pedirá nada y que al final le derrotará.



Cuando Mime está a punto de terminar el réquiem Shun interviene atrapando su brazo con su cadena. Ikki le dice que no se meta y que le deje. Ikki le pide que confíe en él y que acabara por derrotarle. Shun le obedece y Mime ejecuta los acordes finales, Ikki cree que no tiene derecho a abandonar y que debe ayudar a Seiya. Ikki recuerda que cuanto mayor es el sufrimiento mayor se hace el cosmos.



Ikki piensa en concentrarse en el sufrimiento para aumentar su cosmos, entonces Ikki hace estallar su armadura para liberarse de las cuerdas de la lira de Mime. Ikki ataca a Mime con las Alas Ardientes del Fénix derribándole y rompiendo su lira al mismo tiempo. Ikki le dice que es superior a el por tener confianza y creer en un mundo mejor, por eso su cosmos es superior.



Ikki le dice que comprende lo que ha pasado dado que antes tenía el mismo comportamiento que él. Mime se levanta y le pregunta si lo que le ha dicho es verdad, entonces se levanta y se quita su armadura excepto su zafiro de Odín, y le dice a Ikki que le ataque para ver quien tiene razón. Entonces los 2 comienzan a aumentar sus cosmos, después se lanzan uno contra otro y se golpean. Mime le dice a Ikki que conseguirán su objetivo y que espera verle en otra vida pero ya como amigo, acto seguido cae desplomado.



Antes de morir Mime les dice a Ikki y Shun que protejan Asgard como si fuera su pais. Shun coge el zafiro de Odín de Mime e Ikki le dice que vaya al palacio a reunirse con Seiya. Shun le dice que le acompañe, pero Ikki dice que le retrasaría y que debe irse sin mirar atrás. Shun se va e Ikki dice que pronto se reunirá con Mime, entonces cae al suelo.



Posteriormente Ikki se comunica con Shun durante el combate que tiene contra Syd de Mizar y le dice que no puede abandonar, y no puede olvidar que Atenea depende de él. Ikki le dice que Atenea confía en ellos y que no pueden decepcionarla. Ikki le pide a Shun que recuerde como consiguió despertar el 7º sentido en el Santuario aún estando sin su armadura.



Ikki le dice que si cree en si mismo nadie podrá vencerle nunca. Ikki le promete a Shun que él tampoco se rendirá y que se levantará para cumplir con Mime. Cuando Ikki llega al Valhalla, vistiendo de nuevo su armadura, se encuentra a Shun junto con Shaina de Ofiuco que están a punto de ser aniquilados por Bud de Alcor, y le lanza una pluma de Fénix que este intercepta con el brazo derecho.



Bud pregunta quién es e Ikki le dice su nombre. Ikki les pregunta a Shaina y Shun como están. Bud se sorprende de que Ikki siga vivo tras su combate contra Mime de Benetnasch. Ikki dice que no tenía derecho a morir abandonando al resto mientras la batalla no este ganada además de proteger a Atenea de sus agresores.



Ikki se disculpa con Shun por abandonarle después del combate contra Mime ya que estaba agotado. Bud dice que eso que está diciendo es inútil. Ikki dice que supodría que no lo entendería, pero que si ha podido derrotar a sus adversarios es por esos sentimientos. Bud se lanza sobre Ikki pero bloquea su ataque sin llegar a caerse. Ambos dan un salto y se lanzan un golpe mutuamente en el que Bud pierde el casco pero Ikki es derribado.



Bud le dice que la fuerza permite sobrevivir. Ikki mira a Syd y a Bud y se da cuenta de que eran hermanos, y Bud se lo confirma. Ikki le pregunta porque no ayudó antes a su hermano. Bud le dice que porque estaba condenado a ser su sombra mientras el viviera. Bud le dice que es su culpa por haber sido vencido por un caballero de Bronce, y así se convertiría en el Guerrero Divino de Zeta.



Ikki enfurece por lo que le cuenta y le ataca, pero Bud le esquiva dado que conoce sus combates al presenciar su combate contra Mime. Bud le ataca con las Garras del Tigre Negro, Ikki le esquiva y le dice que el estuvo presente en el combate de Shun contra Syd. Bud le dice que sus golpes son más potentes que los Syd, y termina derribando a Ikki. Bud aprovecha para pisarle la cabeza mientras está en el suelo. Bud le levanta para seguir golpeándole y derribándole.



Bud le sigue golpeando mientras está en el suelo y Shun le pide que pare mientras intenta levantarse, entonces Bud ataca a Shun con un dedo para derribarle. Bud levanta a Ikki por el cuello para continuar golpeándole, después le lanza al aire y luego le estampa contra el suelo. Bud le pisa la cabeza y le cuenta a Ikki su historia y la Syd.



Bud le dice que son gemelos pero por una ley de Asgard tuvieron que abandonarle, y que cuando eran niños se cruzaron y desde entonces su odio ha crecido. Pero tras conseguir su armadura se dio cuenta que sería la sombra de quién odiaba, aunque gracias a Shun eso ha cambiado.



Bud le dice a Ikki que para demostrar que es un verdadero Guerrero Divino destruirá a los caballeros empezando por él. Bud le lanza al aire para después golpearle y dejarle caer al suelo. Ikki le dice que solo conoce el odio, pero que a pesar de su fuerza será vencido. Ikki le que cuenta a Bud su historia y la de Shun para demostrarle que no solo el ha sufrido.



Ikki se levanta y le dice que su odio le destruirá, mientras aumenta su cosmos. Bud se sorprende de la reacción de Ikki y le ataca pero Ikki retiene el golpe. Bud admite haberle subestimado. Ikki ataca con las Alas Ardientes del Fénix y Bud lo hace con las Garras del Tigre Negro. Bud estampa a Ikki contra el techo y le quita el casco del golpe. Cuando Ikki se intenta levantar Bud cae sobre el después del salto al ejecutar el golpe anterior.



Ikki se levanta después de que Bud le haya quitado a Shun los 2 zafiros de Odín que tenía. Ikki se levanta y le dice que mate a Shun, Bud le dice que por fin admite sus pensamientos. Shun le dice que no es cierto mientras se vuelve a levantar. Ikki le dice que Shun tiene razón y ambos aumentan sus cosmos para atacar a Bud.



Ikki ataca con las Alas Ardientes del Fénix y Shun con Tempestad Nebular, cuando Shaina intenta avisarles que tengan cuidado, Bud evita los ataques saltando y los derriba a ambos de una pataday al caer intenta rematar a Shun pero Shaina interviene retirando a Shun de la trayectoria del golpe de Bud. Ikki se lanza contra Bud, pero este le esquiva y le golpea varias veces en el estomago, aunque Ikki consigue asestarle la Ilusión del Fénix.



Bud le dice que no tendrá efecto contra el. Ikki le dice que no sabe lo que dice y el ataque comienza a hacerle efecto. Bud se ve a él mismo y a Syd solos en una llanura helada. Bud le dice que él es el único que merece ser el guerrero divino de Zeta. Ambos se atacan y Bud termina derribando a Syd, pero cuando se dispone a rematarle no se atreve a hacerlo.



Bud despierta y le dice a Ikki que ha sido muy divertido, pero las ilusiones que proyecta no reflejan del todo la realidad. Ikki le pregunta que, cuando Shun ataco a Syd, porque le ayudó, Bud le dice que era su estrella protectora y que cumplió su deber. Ikki le dice que eso es mentira y que hizo todo lo posible por intentar salvarle. Bud le dice que no comprende lo que siente, pero Ikki le dice que si.



Ikki le dice que ha crecido odiando a todo el mundo queriendo reprochar a sus padres lo que hicieron, pero ellos solo obedecieron la ley y Syd no es el responsable de lo que le sucedió. Ikki dice que por eso no le mató en la ilusión. Bud ataca a Ikki y este retiene golpe para después aumentar su cosmos, Bud también comienza a aumentar el suyo. Bud ataca con las Garras del Tigre Negro e Ikki con las Alas Ardientes del Fénix, siendo Ikki el que derriba a Bud y destruye su hombrera izquierda.



Acto seguido Syd se levanta y sujeta a Ikki por la espalda. Cuando Bud se rinde oye hablar a Syd que estaba sujetando a Ikki. Syd le dice a Bud que se apresure para matarle, pero Bud le dice que solo hace también le golpeará a él. Syd le dice que no tiene importancia porque le queda poco de vida. Ikki le pregunta a Syd si conocía de la existencia de Bud. Syd le dice que si lo sabía, y sus padres no le olvidaban.



Syd le dice a Bud que ahora es el turno de ayudarle y que le permitirá ser el guerrero divino de Zeta, y le dice de nuevo que mate a Ikki. Ikki le dice a Bud que lo haga ya que no hará nada para evitar el golpe. Bud no se atreve a hacerlo y Syd finalmente termina muriendo. Bud cree que los lazos de sangre son más fuertes de lo que el pensaba. Ikki le dice que estas cosas son culpa del destino pero que siempre se recuerda el tiempo de felicidad.



Bud se lleva el cuerpo de Syd y se despide de Ikki diciéndole que quiere compartir su sueño de que los hermanos nacidos bajo una mala estrella puedan vivir felices. Ikki se va junto con Shun en dirección a la estatua de Odín. De camino se encuentran tirado a Hyoga de Cisne en uno de los pasillos del palacio.



Hyoga les dice que sigan adelante y que él se les unirá después. Ikki dice que no le dejarán solo, le tiende la mano y le dice que le ayudarán. Hyoga le da la mano a Ikki y junto a Shun le levantan para llevarle con ellos. Cuando llegan a la estatua de Odín se encuentra Seiya de Pegaso luchando contra Sigfried de Dubhe, quién derriba a Seiya.



A Hyoga le cuesta mantener el equilibrio y dice que no podrá luchar, entonces Ikki le dice a Shun que cuide a Hyoga mientras él lucha contra Sigfried. Ikki ataca varias veces a Sigfried pero este esquiva todos los golpes de Ikki. Sigfried derriba a Ikki de un puñetazo atravesando un pilar y estampándole contra una pared.



Ikki se lanza de nuevo contra Sigfried, pero este le frena y le lanza por los aires, Ikki rebota en una pared y vuelve contra Sigfried que le derriba de un puñetazo. Ikki consigue apoyarse en una barra para no caer y seguir combatiendo, pero termina derribado por los múltiples golpes de Sigfried.



Cuando Sigfried se dispone a rematar a Ikki, este consigue esquivarle, y ambos se lanzan el uno contra el otro siendo Ikki el que es derribado. Sigfried derriba a Hyoga y a Shun, y acto seguido se levanta Seiya para seguir combatiendo, pero Ikki le dice a Sigfried que espere y le agarra una pierna desde el suelo. Entonces Sigfried se gira para atacar a Ikki y Seiya aprovecha para atacarle con los Meteoros de Pegaso cuando está de espaldas haciendo enfurecer a Sigfried.



Seiya continúa luchando contra Sigfried hasta que llegan Shaina y Shiryu de Dragón. Entonces Sigfried derriba a Seiya y Shaina que se pone por medio para intentar protegerle. Ikki intenta levantarse y Shiryu quiere ayudarle, pero Ikki le dice que no se preocupe por él y que deben vencer a Sigfried para salvar a Atenea. Ikki le dice a Shiryu que luche y venza a Sigfried.



Ikki contempla el combate entre Shiryu y Sigfried en el que Sigfried parece ser superior en inmune a los ataques de Shiryu. Ikki ve como finalmente Shiryu descubre el punto débil de la técnica de Sigfried y se lo explica a Seiya para que pueda vencerle. Shiryu se cae al suelo mientras le pide a Seiya que derrote a Sigfried. Ikki observa como Seiya se levanta y se dispone a luchar contra Sigfried.



Durante el combate Ikki y el resto envían su cosmos a Seiya para continúe combatiendo contra Sigfried al que Seiya consigue derribar. En ese momento llega Sorrento de Siren, uno de los Generales de los Mares y les explica que Poseidón le dio el Anillo de los Nibelungos a Hilda.



Al enterarse de lo ocurrido, Sigfried le da su zafiro de Odín a Seiya y sacrificándose se lleva por delante a Sorrento. Entonces solo queda Hilda para evitar que consigan la armadura de Odín. Hilda lucha contra Seiya para impedirlo, pero Ikki le dice a Seiya que no se puede matar a Hilda, puesto que es la única que conoce el modo de detener el deshielo de los polos.



Hilda le lenza bolas de energía a Seiya que el resto va interceptando y finalmente Hilda le tira su lanza, pero Ikki se pone por medio recibiendo el golpe de la lanza y protegiendo a Seiya. Ikki se quita la lanza perdiendo mucha sangre aunque consigue quedarse en pie. Cuando Seiya comienza invocar a Odín, Hilda derriba a Ikki con el Anillo de los Nibelungos.



Al final la armadura de Odín surge de las entrañas de la tierra revistiendo a Seiya. Cuando Seiya se dispone a golpear a Hilda se frena en seco para sorpresa de Ikki, lo que aprovecha Hilda para derribar a Seiya. Seiya se vuelve a levantar gracias al cosmos de Odín que surge de la armadura y golpea a Hilda destruyendo el Anillo de los Nibelungos.



Shun ayuda a Ikki a incorporarse cuando el cosmos de Hilda comienza a resurgir en su cuerpo. Hilda se levanta y coge la espada Balmunga y le pide a Odín que la ayude a salvar Asgard. Hilda les dice a los caballeros de Bronce que vayan en busca de Atenea. Ikki va ayudado por Shun y en el camino se les unen Shaina de Ofiuco y Marin de Águila.



Cuando llegan junto al mar se encuentran con Kiki y Flare, pero Atenea está inconsciente en el suelo. Atenea se vuelve a levantar con la ayuda del cosmos de Hilda y Odín. Todos lloran de alegría y entonces llega Hilda para abrazar a Flare. Pero acto seguido se forma un remolino en el mar que se traga a Atenea y les derriba a todos. Cuando se levantan ven que Atenea no está dejándoles contrariados.  



Ikki reaparece en el Santuario Submarino de Poseidón en el Pilar del Océano Antártico, expandiendo su cosmos algo que el General Marino Kasa de Lymnades detecta. Ikki derriba a Kasa cuando este le da está dando una serie de patadas a su hermano Shun de Andrómeda que estaba tirado en el suelo. Kasa pide que se muestre al culpable y entonces se revela Ikki.



Ikki le dice que debería avergonzarle usar la confianza de los demás para vencerles. Ikki ataca a Kasa con la Ilusión del Fénix. Kasa le dice que eso no tiene efecto sobre él. Entonces Kasa cree verse a si mismo en lugar de a Ikki. Kasa se pone de rodillas y dice que no puede encontrar la fuerza como para matar a su propia imagen.



Ikki le dice que eso es una advertencia y de ver lo que le hace a los demás. Ikki le dice que ahora le castigará como se merece y que será más doloroso de lo que le hizo a los demás caballeros. Ikki comienza a golpear a Kasa en nombre de Seiya, Hyoga y Shun por lo que les hizo. Kasa ataca a Ikki con la Salamandra Satánica pero Ikki la detiene con una mano. Ikki le dice que pagará caro sus crímenes, entonces le derriba y destruye parte de sus escamas con las Alas Ardientes del Fénix.



Ikki se dirige a socorrer a los demás cuando Kasa se levanta y se transforma en Shun de Andrómeda. Kasa/Shun ataca a Ikki con su cadena hiriendo a Ikki en la cara. Ikki entiende entonces que Kasa no solo copia el aspecto sino también la personalidad de las personas y por eso los demás fueron engañados. Entonces Ikki golpea a Kasa/Shun en el pecho a la altura del corazón, haciendo que Kasa volviera a su aspecto normal.



Kasa le dice que no tiene corazón con los que ama ya que se atreve a matar a su hermano. Ikki le dice que su hermano está tirado en el suelo y que es muy torpe hacerse pasar por él cuando está a su lado. Ikki le dice que es posible que desde hace mucho tiempo que no ama. Kasa se concentra en Ikki como para encontrar algún recuerdo que le haga frágil y termina encontrando a Esmeralda, a quien Ikki amaba.



Kasa le dice que todavía sigue queriendo a alguien, entonces Kasa se muere pero Ikki admite que de esa forma si hubiera podido vencerle. En ese momento llega Kiki con la armadura de Oro de Libra. Ikki es cierra las heridas a los caballeros que les causó Kaza, y después destruye el pilar con uno de los tridentes.



Ikki recuerda las palabras de Kasa pero cree que el amor y las lágrimas hacen más fuertes a las personas. Ikki le da el tridente a Kiki y le dice que va al Templo de Poseidón, porque no va a conformarse con destruir pilares. Kiki le pregunta que hará con los demás caballeros e Ikki le dice que les dejará ahí.



Ikki le dice que han sido vencidos por su debilidad y que no se pueden permitir fracasar en combate ni siquiera por un ser querido. Ikki le dice que ya les cerró sus heridas y que ahora su vida es cosa de sus destinos. Entonces Hyoga se despierta y le dice a Ikki que se vaya. Hyoga admite su culpa y le dice a Ikki que haga lo que debe. Ikki se marcha entre los gritos de Kiki sin girar la cabeza para mirar a Hyoga.



Por el camino Ikki les pide perdón por abandonarles, pero saben que era necesario y que lo que está en juego es muy importante. Ikki cree que no es el momento para ser sentimentales cuando la tierra está amenazada de hundirse bajo las aguas, y que deben salvar a Atenea cuanto antes.



Poco después Ikki oye el derrumbamiento del Pilar del Océano Ártico y cree que debe de haberlo destruido Hyoga, entonces solo les quedan por derribar los 2 pilares del Atlántico. En ese momento se presenta ante Ikki el General Marino Dragón de los Mares. Este le dice que si quiere ver a Poseidón tendrá que matarle.



Ikki le dice que pensaba que estaría junto a otro de los pilares de los océanos. El Dragón de los Mares le dice que sólo queda él en condición de atacar y añade que se vaya aceptando la derrota. Ikki cree conocerle debido a su arrogancia y seguridad, pero no consigue recordar quién es.



El Dragón de los Mares ataca a Ikki con la Explosión de Galaxias, desintegrando el casco de Ikki y derribándole. Ikki le dice que le diga su nombre, entonces el Dragón de los Mares se quita el casco dejando ver su rostro por completo. Ikki reconoce el rostro de Saga de Géminis. Ikki le pregunta quién le ha devuelto a la vida.



Este le dice que como se atreve a confundirle con su hermano. Esto deja sorprendido a Ikki y este le dice que es el hermano gemelo de Saga, Kanon de Géminis. Ahora Ikki empieza a comprender dado que están protegidos por una constelación doble. Kanon le dice que es el mal absoluto, pero Ikki le dice que eso es fácil decirlo.



Ikki le pregunta si quiere seguir con la obra de Saga estando de parte de Poseidón, pero que tampoco se lo permitirán. Kanon se cansa ante las múltiples preguntas de Ikki y le dice que le mandará a un lugar de donde no podrá salir. Ikki le pregunta si posee la habilidad para abrir las dimensiones ocultas como Saga.



En ese momento Kanon ataca a Ikki con el Triángulo Dorado haciéndole desparecer mientras le dice que errará para siempre en los confines del universo. Ikki consigue escapar regresando al lado del Pilar del Atlántico Norte, y en el momento de su llegada oye a Kanon decir que de momento ha conseguido controlar al espíritu del verdadero Poseidón, pero si siguen atacándole despertará arruinando sus ansias de gloria.



Ikki se aparece ante Kanon diciendo que no tiende a que se refiere con lo del verdadero Poseidón. Kanon le pregunta cómo ha conseguido volver, e Ikki le dice que Saga ya le mandó a otra dimensión y sabía como volver, además que el ataque de Saga es más poderoso que el suyo. Kanon le dice que Saga nunca fue más fuerte que él. Ikki le pide que no niegue más la verdad, además que sabe que lo que le dice es verdad.



Kanon le ataca con la Explosión Galáctica pero Ikki consigue bloquear el ataque. Ikki le repite que no es tan fuerte como Saga. Justo después Ikki le ataca con la Ilusión del Fénix obligando a Kanon a que le cuente como renació Poseidón después de tantos años. Kanon le dice que fue encerrado por Saga en el Cabo Sunion hace 13 años y que allí encontro el tridente de Poseidón con un sello de Atenea.



Al desprender el tridente del suelo cae por un abismo muy profundo hasta llegar al Templo de Poseidón donde encuentra el Ánfora de Atenea con otro sello, la armadura de Poseidón y las armaduras de los generales de los mares. Kanon rompió el sello de Atenea liberando al espíritu de Poseidón de su confinamiento y le cuenta que Atenea se ha reencarnado y que se dispone a atacarle.



El espíritu de Poseidón se introduce en el interior del cuerpo de Julian Solo adviertiendo a Kanon que no debe despertarle hasta dentro de unos años y entonces se va, pero Kanon se niega a hacerlo para controlarle y dominar el mundo en su nombre. Al final de la ilusión Kanon se ve a si mismo y a Saga que le dice que los dioses le castigarán, entonces el cuerpo de Kanon comienza desintegrarse, terminando la ilusión en ese instante.



Kanon se despierta y le a Ikki que eso no era real, pero Ikki le dice que quería mostrarle lo que le espera y que ahora sabe que él es el responsable de esta batalla y que tendrá el mismo destino que Saga. Kanon comienza a lanzar golpes a Ikki sin acertar ninguno y reconociendo que no pensaba que los caballeros de Bronce llegarían tan lejos.



Ikki detiene uno de los golpes y le dice que ese fue su error. Kanon le dice que él también ha cometido un error, que antes debió aprovechar su ocasión para derrotarle y ahora no podrá acerlo. Poco después sienten un enorme cosmos salir del Templo de Poseidón, este cosmos deja sorprendido a Ikki que admite ser el cosmos más poderoso que ha sentido nunca. Kanon se da cuenta de que tras tantos ataques el espíritu del verdadero Poseidón ha despertado.



Entonces llega Sorrento, que sobrevivió al ataque de Sigfried en Asgard, junto con Kiki que lleva la armadura de Oro de Libra. Sorrento enterado de que la batalla es obra de Kanon y no de Poseidón decide ayudar a Ikki y reparar sus errores. Kiki le da el escudo de Libra a Ikki, este le dice que gracias a él la justicia triunfará y derriba el Pilar del Atlántico Norte.



Después Ikki le dice a Kanon que le explique la forma de encerrar a Poseidón. Entonces Kanon comienza a golpear repetidamente a Ikki por destruir sus sueños de gloria. Ikki dice que nunca ha recibido golpes dados con tanta violencia y que su ira le hace tan poderoso como Saga. Cuando va a rematarle interviene de nuevo Sorrento para castigar a Kanon por los crímenes cometidos y le ataca con la Sinfonía Mortal.



Ikki le pide a Sorrento que se detenga, porque Kanon tiene que decirle como controlar al espíritu de Poseidón. Kanon le dice que no hay forma de controlar a Poseidón, pero Ikki le dice que si, que él mismo se lo dijo, encerrándole en el Ánfora de Atenea. Ikki le dice que es su deber decírselo dado que está en deuda con Atenea porque era ella quien le salvo de morir ahogado varias veces en el Cabo Sunion.



Kanon le dice que el Ánfora de Atenea está dentro del Pilar Central del Templo de Poseidón. Ikki se marcha pero Kanon le dice que porque se va a lo que Ikki le responde que no es digno de luchar contra el. Cuando Ikki llega al Pilar Central se encuentra a Poseidón que está a punto de atacar a Seiya de Pegaso, que viste la armadura de Oro de Sagitario, Shiryu de Dragón, que viste la armadura de Oro de Libra y Hyoga de Cisne, que viste la armadura de Oro de Acuario.



Ikki se lanza contra Poseidón para retenerle y les dice a Seiya, Shiryu y Hyoga que intentará retener a Poseidón el mayor tiempo posible y que deben recuperar el Ánfora de Atenea para encerrar al espíritu de Poseidón. Entonces Seiya se lanza contra el Pilar Central ayudado por los ataques de Shiryu y Hyoga. Al momento Poseidón se deshace de Ikki y cuando le ataca aparece Shun para protegerle pero Poseidón les derriba a ambos y a Shiryu y a Hyoga.



Los 4 se levantan y le envían sus cosmos a Seiya para protegerle del ataque de Poseidón. Seiya consigue penetrar dentro del Pilar Central y derribarlo, mientras los 4 miran sorprendidos la proeza de Seiya. Seiya sale llevando a Atenea en brazos mientras esta sostiene el Ánfora de Atenea. Poseidón lleno de ira intenta atacar a Seiya y a Atenea con su tridente, pero este no reacciona.



Atenea le dice que debe volver a ser encerrado en el Ánfora de Atenea. Poseidón dice que un dios no recibe órdenes de nadie y que no se rendirá, entonces Poseidón le tira su tridente a Atenea. Seiya se pone por medio recibiendo el impacto del tridente. Después Poseidón le dice que van a librar un combate a muerte y comienza a atacar a Atenea.



Los caballeros se dan cuenta de que es muy fuerte y deben pararle antes de que mate a Atenea. Poseidón le dice que es muy fácil, pero Atenea le dice que no debe olvidar a sus caballeros. Poseidón le dice que ya no pueden hacer nada y continúa el ataque, pero esta vez sus golpes no afectan a Atenea.



Entonces los caballeros unen sus cosmos al de Atenea superando el cosmos de Poseidón y consiguen encerrar al espíritu de Poseidón, que sacan del cuerpo de Julián Solo, en el Ánfora de Atenea, que Atenea cierra con uno de sus sellos.



Entonces llegan Kiki y Shaina de Ofiuco uniéndose al grupo, en ese momento el agua se abate sobre ellos arrastrándolos a todos, pero Atenea usa su cosmos para atraerlos a todos hacia ella y subirlos hasta la superficie. Todo el grupo aparece en la superficie mirando hacia el horizonte donde aparece una imagen de la estatua de Atenea.




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Última edición por mu de yamiel el Lun Jul 22, 2013 5:47 pm, editado 10 veces
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MensajeTema: Re: Fichas de Personajes - Ikki de Fénix   Vie Mar 22, 2013 9:15 am


Historia: (Continuación)



Ikki reaparece en las afueras del Santuario al poco de comenzar la guerra santa contra Hades. Allí evita que Shiryu de Dragón entre en el Santuario con un pequeño golpe. Shiryu pide al responsable que se muestre y este percibe que es Ikki, que le dice que regrese a los 5 Picos. Shiryu le pregunta porqué le ha atacado e Ikki le dice que es debido a la orden de Atenea que les prohíbe la entrada en el Santuario.



Ikki le dice que Atenea piensa que ya no son necesarios y Shiryu le dice que a pesar de todo no puede darle la espalda a Atenea. Shiryu le pregunta a Ikki si no es su deber luchar por Atenea y protegerla. Ikki le dice que no se pondrá del lado de nadie y Shiryu le dice que ha qué se debe su prensencia aquí. Ikki dice que está como observador para presenciar la guerra santa, que podría ser la última.



Shiryu se enfurece por ese comentario y se lanza contra Ikki, pero Ikki le evita, le coge por el cuello y le pregunta porqué ansía tanto ser un caballero de Atenea, por fidelidad o por una orden y le suelta. Shiryu le dice que lo hace por él, por Atenea, por sus amigos y por los que han jurado proteger a Atenea, por ellos lucha.



Ikki hace un gesto de desaprobación y Shiryu se vuelve a lanzar contra Ikki que le esquiva y le da un rodillazo para después derribarle. Ikki le pregunta que espera hacer si está ciego y que su presencia aquí es irrelevante. Shiryu le dice que sea irrelevante o no, luchará y aumenta su cosmos mientras le dice que si trata de pararle luchará con él.



Ikki dice que este es más estupido que el anterior. Lo que hace reaccionar a Shiryu e Ikki le explica que otro antes intento entrar en el Santuario y se gira para marcharse. Shiryu se da cuenta que Ikki habla de Seiya de Pegaso y le dice que espere, pero Ikki le recuerda que no tiene intención de ponerse del lado de nadie.



Después Ikki ve como Shiryu llega al coliseo donde está Seiya y como hablan de él. Cuando se van, Ikki se acuerda de su hermano Shun de Andrómeda y cree que él también llegará al Santuario.



Más adelante se ve Ikki en el Jardín de los Sales Gemelos de la Casa de Virgo, donde se encuentra las cenizas de Shaka de Virgo. Ikki coge un puñado de las cenizas después aprieta el puño de rabia y lanza las cenizas al aire. Todo esto ocurre instantes después de que Atenea se atravesase la garganta con una daga de oro en lo alto del Santuario.



Ikki aparece en la quinta prisión del Infierno, después de despertar al octavo sentido. Allí libera a Kanon de Géminis de la Marioneta Cósmica de Minos de Grifo. Acto seguido Ikki se muestra ante los 3 Jueces del Infierno que estaban allí luchando contra Kanon. Ikki le ofrece su ayuda a Kanon a pesar de que Kanon no es de la personas que acepta la ayuda de otros.



Kanon le explica a Ikki que según los Jueces del Infierno, su hermano Shun se ha convertido en la reencarnación de Hades. Ikki le dice que eso es imposible, entonces Minos le dice que su hermano está en Giudecca cuidado por Pandora. Entonces Ikki recuerda parte del encuentro que tuvo con Pandora cuando era un niño y Shun un bebe. Ikki recuerda que desde entonces no había vuelto a tener noticias de esa mujer y que incluso la había olvidado.



Ikki se pregunta porqué le tuvo que pasar eso a Shun. Aiacos de Garuda le dice que aunque sea el hermano mayor de la reencarnación de Hades, es un caballero de Atenea y debe morir. Aiacos se prepara para atacarle y Kanon le pregunta que está haciendo mientras Ikki continúa inmóvil pensando en Shun. Aiacos ataca a Ikki por la espalda derribándole, mientras este seguía pensando en Shun.



Ikki se levanta y se pone a llorar pensando en lo que le había pasado a Shun. Ikki cree que Shun planea morir. Cuando Aiacos se acerca Ikki le lanza un golpe quitándole el casco. Ikki reta a los 3 Jueces del Infierno, mientras piensa que Shun es un insensato pero que le traerá de vuelta, y es Aiacos el que decide luchar contra él.



Ikki lanza un par de golpes a Aiacos que los evita fácilmente y luego le derriba de un golpe. Después Aiacos ataca a Ikki con el Vuelo de Garuda lanzándole a gran altura para hacerle caer a gran velocidad contra el suelo en una marca echa por Aiacos. Después de caer Ikki se levanta costosamente pero Aiacos vuelve a atacarle con el Vuelo de Garuda.



Aiacos hace otra marca en el suelo donde debe caer Ikki. Pero pasa el tiempo e Ikki no cae ante el asombro de Aiacos, entonces Ikki ataca por la espalda a Aiacos diciéndole que la marca que había hecho sería su propia tumba, y que el mismo ataque nunca funciona 2 veces contra un caballero.



Ikki les pregunta a Minos y a Radamanthys quién es el siguiente, y Minos le pregunta que si cree que con eso derroto a Aiacos. Aiacos se levanta y derriba a Ikki, atacándole después con la Ilusión Galáctica. Aiacos le dice a Kanon que se prepare por que el es el siguiente. Pero Kanon contesta que con eso no conseguirán vencer a Ikki, que vuelve a levantarse otra vez. Aiacos intenta golpear a Ikki mientras se levanta, pero Ikki le esquiva y luego contragolpea con la Ilusión del Fénix.



Al principio Aiacos no siente nada y se dispone a atacar de nuevo a Ikki con la Ilusión Galáctica. Ikki le recuerda que el mismo ataque no funciona 2 veces y hace que el ataque se vuelva contra Aiacos quien cree ver como su cuerpo se despedaza.



Ikki le dice a Aiacos que se vaya porque ya no puede vencerle, Aiacos se enfurece y se propone volver a atacar cuando Ikki le ataca con las Alas Ardientes del Fénix destruyendo la sapuris de Aiacos y matándole.



Ikki reta a Minos y a Radamanthys para que luchen contra él a la vez, pero en ese momento algo extraño le ocurre al cuerpo de Ikki que termina desapareciendo. Ikki aparece en Giudecca teletransportado por Pandora a petición de Hades. Cuando Ikki ve a Shun convertido en Hades comienza a gritar y Pandora le ataca con su tridente, después le dice que ya no es Shun sino Hades.



Pandora le dice que desde su primer encuentro Shun es uno con Hades, y le dice que fue ella mismo quien borro eso de su memoria para que no pudiera recodarlo. Entonces Pandora libera los recuerdos de Ikki para que pueda recordar lo sucedido cuando se encontraron de niños.



Ikki se levanta indignado tras recordar lo ocurrido y que el medallón de Shun solo era una cadena para mantenerlo unido a Hades. Pandora le dice que es como lo dice el medallón “Yours Ever” (tuyo para siempre). Le dice que el cuerpo de Shun le pertenecerá siempre a Hades. También le dice que el espiritu de Hades a veces se manifestaba con la forma del cuerpo de su hermano delante de los espectros.



Cuando Ikki se levanta para acercarse a Hades, Pandora le vuelve a atacar y le dice que no puede acercarse. Pandora le dice que fue una sorpresa que el cuerpo destinado a albergar a Hades fuese el de uno de los caballeros de Atenea. Dice que probablemente llegase al Infierno guiado por el espíritu de Hades.



Ikki le dice que se equivoca, que Shun llegó al Infierno para destruir a Hades, y que Shun nació para ser un caballero, no para unirse con Hades. Pandora se asombra por las palabras de Ikki y ve como este le quita el medallón a Hades de un golpe y después lo rompe. Entonces se acerca a Hades para que salga del cuerpo de Shun.



Pandora se pone por medio apuntadole con su tridente y le dice que no se acerque más, entonces Ikki le quita el tridente y la tira al suelo, que el no es tan galán como Saga, y que no le importa si el enemigo es mujer con tal de aplastarle, y le dice que se vaya mientras clava el tridente en el suelo.



Al llegar a la altura de Hades, Ikki comienza a abofetearle para sorpresa de Pandora y le dice que se pare, que no se da cuenta de lo que está haciendo. Ikki habla con Shun, pero Hades le dice que solo conseguirá abofetear la cara de su hermano. Hades derriba a Ikki, y justo antes de que se levante Pandora le vuelve a apuntar en el cuello con su tridente. Cuando Pandora está a punto de clavarle su tridente a Ikki es frenada por Hades, que le dice que no ha terminado el asunto por el que le pidió que trajera a Ikki y que no puede matarle sin su permiso.



Hades le dice a Ikki que ya no tiene sentido seguir luchando y le revela a Ikki su plan del Gran Eclipse. Ikki dice que tiene que hacer algo al respecto, pero Hades le dice que no puede hacer nada por que su origen radica en una voluntad divina. Entonces Ikki dice que le pondrá fin a esa voluntad sorprendiendo a Pandora. Ikki amenaza a Hades y Hades le dice que atacándole solo herirá el cuerpo de su hermano.



Entonces Ikki ataca a Hades con las Alas Ardientes del Fénix, pero el ataque no surte efecto. Pandora quiere volver a atacar a Ikki pero vuelve a ser frenada por Hades y le dice que deje que Ikki haga lo quiera. Ikki pretende volver a atacar a Hades, pero es Hades quién le derriba.



Ikki vuelve a levantarse para sorpresa de Pandora, diciendo que no cree que ese haya sido el poder de un dios y Hades le derriba de nuevo. Ikki se levanta y se acerca hacia Hades. Cuando Hades se dispone a rematar a Ikki su cuerpo no le obedece y comienza a moverse en contra de su voluntad, y el cosmos de Shun vuelve a emanar de su cuerpo. El espíritu de Shun le dice a Ikki que está es su oportunidad de vencer a Hades y le pide que le ataque sin preocuparse por él.



Ikki dice que Shun se dejó atrapar por Hades para tener esta oportunidad. Pandora le pregunta a Ikki si eso es cierto, e Ikki se lo confirma. Ikki le dice que es igual que su constelación, Andrómeda que se sacrificó en el mar para proteger al mundo. Ikki sabe que Shun prefería ser herido antes que luchar con otros y que ahora queda confirmado.



Cuando Ikki se dispone a golpear al cuerpo de Shun, Pandora le clava su tridente por la espalda y le dice que no puede permitir que ataque a Hades aunque su cuerpo sea el de Shun. Cuando Pandora se dispone a volver a golpear a Ikki interviene por sorpresa la Cadena de Andrómeda para proteger a Ikki y Pandora no se cree que haya podido hacerlo por si sola.



El espíritu de Shun le dice a Ikki que se de prisa antes de que Hades retome el control de su cuerpo, y que piense que esto le hace feliz. Entonces Ikki recuerda cuando eran pequeños y su reencuentro después de convetirse en caballeros. Ikki comprende que las lágrimas de aquel momento eran de ver que había regresado con vida de su entrenamiento en la Isla de la Reina de la Muerte.



Ikki ataca a Hades para matarle a pesar de que haya tomado el cuerpo de Shun. Ikki saca del cuerpo de Shun un pequeño monstruo que identifica con el alma de Hades al que tira al suelo y pisa para destruirlo. Cuando Ikki cree haber eliminado a Hades se acerca a Shun, pero este comienza a sentirse mal y el alma de Hades vuelve a surgir del interior del cuerpo de Shun. Finalmente Ikki acaba con su puño herido tras la aparición de Hades al frenar su golpe.



Ahora Hades toma el control total del cuerpo de Shun haciendo que el color de su pelo cambie por completo a negro. Ikki sabe que eso mismo le pasó a Saga de Géminis cuando su parte maligna le controlaba. Hades le dice a Ikki que ahora el alma de Shun está completamente destruida.



Hades derriba a Ikki dejándole inconsciente y destruyendo parte de su armadura, y le ordena a Pandora que se encargue de Ikki. Pandora llama a un espectro y aparece Valentine de Arpía al que le ordena que lleve a Ikki al Cocytos, pero que le tenga consideración porque también es el hermano de Hades.



Valentine lleva a Ikki hasta el Cocytos donde le deja al lado de Seiya de Pegaso, Mu de Aries, Aioria de Leo y Milo de Escorpio. En poco tiempo todo el cuerpo de Ikki está cubierto por la nieve y el hielo del lugar, a excepción de la cabeza. Ikki despierta cuando el cosmos de Atenea se extiende por parte del Infierno. Ikki sale del Cocyto sin ser visto ni por los caballeros de Oro, que también se habían despertado, ni por los 4 espectros contra los que luchaban.



A Ikki se le ve atravesar los escombros de Giudecca después de que los caballeros de Oro derribasen el Muro de los Lamentos, hacia el cual Ikki se dirige. Allí es visto por Pandora que se esconde de Ikki para que este no la vea a ella.



Cuando Ikki iba a saltar al espacio superdimensional que separa el Infierno de los Campos Eliseos es frenado por Pandora. Le dice que si va tras el resto terminará pulverizado porque su armadura no cuenta con la protección de la sangre de Atenea. Ikki le dice que a pesar de eso tiene que ir a los Campos Eliseos, y Pandora le dice que le ayudará. Pero a cambio Pandora le pide un favor.



Pandora le dice que ha abierto los ojos a la verdad, y que Hades hace 13 años asesinó a su familia. Pandora le cuenta a Ikki lo ocurrido hace 13 años cuando se convirtió en la sirvienta de Hades al abrir la caja en la que estaban retenidos Hypnos y Thanatos. Entonces Ikki comprende porque Pandora intentó secuestrar a Shun para fuese poseído por Hades.



Ikki le pregunta a Pandora porqué quiere vengarse de Hades cuando se supone que es la persona más fiel a él. Pandora dice que después de haber estado en contacto con los caballeros desperto de su sueño y abrió los ojos. Pandora le dice que Hades la engaño a ella y a los espectros con la promesa de la vida eterna cuando gobernara en el mundo. Pandora le pone en el brazo izquierdo a Ikki su colgante para permitirle desplazarse por el Infierno a voluntad y para que pueda llegar a los Campos Eliseos.



Ikki le pregunta que hará ahora. Pandora le dice que después de traicionar a Hades no puede hacer nada y que ni Thanatos ni Hypnos la dejarán escapar. Entonces Pandora comienza a sentirse mal, y le dice a Ikki que a quién debe temer es a Hypnos y Thanatos que a pesar de ser sirvientes de Hades, también son dioses, y que a su lado, los Jueces del Infierno son rivales fáciles.



Le dice que no podrá hacer nada si deciden matarle como le está ocurriendo a ella ahora. Entonces llegan los últimos espectros que quedaban vivos, pero Ikki los vence sin problemas con las Alas Ardientes del Fénix. Ikki recoge del suelo el rosario de las 108 cuentas de Shaka, el cual había traido Pandora, y ve que todas las cuentas han cambiado de color indicando que han muerto todos los espectros.



Cuando mira de nuevo a Pandora esta ya había muerto a causa de la voluntad de Thanatos. Ikki pone el rosario sobre las manos de Pandora, prometiendo cargar con su sufrimiento y derrotar a Hades. Entonces de la armadura del Fénix se despliegan unas alas e Ikki se lanza al espacio superdimensional camino a los Campos Eliseos.



Al llegar a los Campos Eliseos, allí estaban Seiya, Shiryu, Hyoga y Shun en el suelo tras ser derribados por Thanatos el dios de la Muerte. Thanatos le pregunta quién es, e Ikki le dice su nombre y que ha venido a vengarse en nombre de todas las almas del Infierno. Ikki se lanza contra Thanatos, pero este esquiva el golpe y descubre que Ikki lleva puesto el colgante de Pandora, que le permitía moverse por el Infierno.



Thanatos lanza a Ikki por los aires rompiendo el colgante de Pandora. Thanatos le dice a Ikki que no tiene motivo para cargar con el rencor de los condenados en el Infierno. Ikki le dice que él no cree en los dioses y menos en dioses malignos. Ikki se levanta y le ataca con las Alas Ardientes del Fénix consiguiendo romperle la mascara a Thanatos. Ikki se sorprende de que su ataque no haya conseguido nada.



Thanatos le dice que es un poco mejor que los otros, pero que haberle roto la mascara le saldra caro y que ahora luchará en serio. Por eso Thanatos contraataca a Ikki con más fuerza con la que se lo hizo a los otros caballeros de bronce, atacándole con la Terrible Providencia, destruyendo la armadura del Fénix.



Thanatos dice que el ataque tendría que haberle descuartizado, pero le tiene el suficiente respeto a Hades como para no provocar un baño de sangre. Cuando Thanatos iba a rematar a Ikki que estaba en el suelo siente una vibración proveniente del Infierno de las 12 armaduras de Oro. Pero Thanatos sabe que las armaduras de Oro no pueden llegar a los Campos Elíseos sin la ayuda de un Dios, y no se preocupa por ello.



A su espalda estaban ya levantados Seiya, Shun, Shiryu y Hyoga, pero Thanatos les ataca a todos a la vez, incluido Ikki, destruyendo sus armaduras. De repente Thanatos siente como se aproximan a los Campos Elíseos algunas de las armaduras de Oro. Entonces aparecen las armaduras de Oro de Sagitario, Libra, Acuario, Virgo y Leo para ayudar a los caballeros de Bronce. Ikki es revestido por la armadura de Oro de Leo.



Thanatos se da cuenta de que el único que pudo ayudar a las armaduras de Oro a llegar a los Campos Elíseos es Poseidón. Thanatos se burla de las intenciones de Poseidón y les dice a los caballeros de Bronce que no lograrán vencerle con las armaduras de Oro. Los caballeros de Bronce le atacan todos a la vez, Ikki lo hace con las Alas Ardientes del Fénix, pero Thanatos consigue evitar el ataque conjunto, a pesar de que en un primer momento los caballeros de Bronce creían haberle vencido.



Los caballeros de Bronce no se creen que Thanatos haya podido esquivar el ataque. Thanatos les recuerda que el es un Dios, y con un solo ataque logra destruir las 5 armaduras de Oro. Thanatos recoge del suelo la armadura de Atenea, que se le cae a Seiya tras su ataque, para destruirla.



De repente Seiya se levanta emanando un enorme cosmos, y se empieza a formar alrededor de Seiya una nueva armadura de los restos de la armadura de Bronce de Pegaso. Esto deja asombrados a todos que no saben lo que ocurre. Aparece Hypnos que explica que es una armadura Divina, lo que hace sorprenderse aun más a Thanatos que no se lo explica.



Hypnos dice que los caballeros de Bronce llegaron a los Campos Elíseos gracias a la sangre de Atenea en sus armaduras y que las armaduras resucitadas con la sangre de un Dios pueden convertirse en armaduras Divinas. Los caballeros de Bronce que se sorprenden con las explicaciones de Hypnos.



A pesar de todo Thanatos sigue convencido de que no podrán derrotarle, dado que es un Dios. Thanatos ataca a Seiya aunque Seiya lo esquiva fácilmente y golpea a Thanatos arrebatándole la armadura de Atenea. Ikki observa como Seiya lucha él solo contra Thanatos al que consigue derrotar.



Cuando Seiya se dirige hacia el Templo de Hades, Hypnos se cruza por medio, pero Seiya le sobrepasa. Cuando Hypnos se gira para ir a por él es golpeado por Ikki. Ikki le dice que es contra él contra quién debe luchar. Hypnos derriba a Ikki fácilmente. Ikki se levanta y le dice que no abrirá el paso e Hypnos se dispone a atacarle cuando es frenado por la Cadena de Andrómeda de Shun.



Shun dice que no se quedará de brazos cruzados mientras intentan matar a su hermano. Entonces Shun resucita su armadura, la armadura Divina de Andrómeda. Shun le dice a Ikki que vaya a ayudar a Seiya y que él lucharía contra Hypnos. Ikki acepta y se va tras los pasos de Seiya hacia el Templo de Hades.



Cuando Ikki llega al Templo de Hades y Seiya le dice que Atenea está dentro de la Gran Vasija pero no consigue moverla. Ikki reconoce al espíritu de Hades que estaba flotando cerca de la Gran Vasija. Ikki ataca a Hades con las Alas Ardientes del Fénix sin éxito y  Hades derriba a Ikki estampándole contra la Gran Vasija.



Hades les dice que ahora les destruirá a los 2. Ikki se desesperá dado que al no llevar ninguna armadura no podrá llevar su poder al máximo. Entonces Ikki al contacto con la sangre de Atenea que salía de la Gran Vasija resucita la armadura Divina del Fénix. Junto a Seiya ataca a la Gran Vasija que les devuelve su ataque y les derriba.



Al levantarse Ikki mirá la construcción sobre la que está flotando el espíritu de Hades. Seiya se da cuenta de que tiene la forma de un panteón y ambos piensan que dentro puede estar el cuerpo de Hades. Seiya e Ikki salen corriendo hacia el panteón con la certeza de que allí se encuentra el verdadero cuerpo de Hades, guardado allí por el propio Hades desde la era mitológica. El espíritu de Hades les ordena detenerse, pero ambos continúan corriendo.



Seiya e Ikki derriban la puerta del Panteón y dentro encuentran la tumba de Hades. Cuando se disponen a destruirla, el espíritu de Hades vuelve a su cuerpo. Seiya e Ikki salen despedidos del Panteón por la fuerza de la entrada de Hades. Entonces Hades sale del Panteón ya con su espíritu dentro de su propio cuerpo.



Hades baja las escaleras del Panteón y se lanzan hacia él Seiya e Ikki a los que derriba sin hacer ningún movimiento. Con su poder Hades levanta la Gran Vasija y la lleva justo a los pies de las escaleras del Panteón. En ese momento Hades desenvaina su espada e intenta cortar la Gran Vasija a la mitad pero Ikki se pone por medio recibiendo parte del golpe para caer después.



Seiya se acerca a Ikki, pero Hades apunta a Seiya con su espada y le dice que no se mueva. Hades le dice que Atenea está sufriendo dentro de la Gran Vasija porque ha absorbido toda su sangre. Seiya intercambia palabras con Hades hasta que este le hiere con su espada y después se dispone a matarle junto con Atenea.



En ese momento llegan, Shiryu, Hyoga y Shun, cada uno con su armadura Divina, y atacan a Hades antes de que este golpeara a Seiya con su espada. Shun ayuda a Ikki a levantarse. Hades se queda aturdido y los 5 le vuelven a atacar antes de que reaccione, Ikki lo hace con las Alas Ardientes del Fénix, aunque es Hades quien lo esquiva y les derriba con su espada.



Consiguen hacer sangrar levemente a Hades en la frente. Entonces Hades centra sus esfuerzos en luchar con Seiya. Hades les dice al resto que ya han fallado. Hades les enseña la Tierra donde el Máximo Eclipse ya está completo. Vuelven a atacar a Hades aunque ocurre igual que antes.



Hades les dice que deben resignarse a morir, pero Seiya le dice que no se rendirá. Después cuando Hades quiere matar a Seiya los Caballeros de Bronce son protegidos por escudos de energía creadas por Atenea. Atenea les dice que con ellos estarán protegidos de los ataques de Hades y llegarán a la Tierra. Atenea les agradece el esfuerzo y les dice que deben volver a la Tierra.



Entonces Atenea recupera la sangre pérdida dentro de la Gran Vasija, Hades queda sorprendido por todo lo hecho por Atenea en ese momento y se dispone a matarla pero Seiya le entrega su armadura a Atenea quien la viste al salir de la Gran Vasija. Atenea y Hades cruzan palabras sobre la vida y los humanos hasta que Hades se cansa de escuchar a Atenea.



Hades derriba a Atenea tras un golpe con su espada y cuando Hades está a punto de matar a Atenea, Seiya sale de su esfera para atacar a Hades estampándole contra un pilar de su Panteón, pero Hades consigue clavarle su espada a Seiya en el pecho al lado del corazón.



Atenea se queda llorando al lado de Seiya mientras el resto se da cuenta que el cosmos de Seiya comienza a disminuir. Cuando Hades sale corriendo hacia Atenea el resto de los caballeros salen de sus esferas y juntando sus cosmos con el de Atenea con siguen sobrepasar el cosmos de Hades y Atenea le atraviesa el pecho a Hades con su báculo y le dice que el amor es la fuerza infinita de los humanos.



El Templo de Hades comienza a derrumbarse y el Máximo Eclipse se detiene. Atenea les dice a los caballeros que ya es hora de volver a la Tierra llena de luz, siendo Ikki y Shun son los que llevan a Seiya que está inconsciente tras el golpe de la espada de Hades.



Sucesos Exclusivos del Manga:

Ikki es hermano directo de Shun, pero también medio hermano de los otros 99 niños enviados a entrenar para ser caballeros. El padre de todos es Mitsumasa Kido.

La ilusion que Ikki le provoca a Nachi de Lobo es mas violenta.

Ikki nunca llega a ponerse la armadura de Oro de Sagitario.

Para conseguir su armadura, Ikki no solo tuvo que vencer a su maestro, sino tambien a Jango y sus caballeros negros. Una vez que consigue la armadura de bronce, aparece Shaka de Virgo y le da una paliza, despues le borra la memoria diciendo que cuando el quiera la recuperar, con el fin de que recupere el miedo hacia el. Shaka se marcha luego.

Ikki reta a Seiya y compañía a pelear en el monte Fuji, en lugar del Valle de la Muerte.

Ikki queda con un brazo semi congelado luego del enfrentamiento con Hyoga de Cisne, Seiya de Pegaso sin armadura logra darle una paliza un poco debido a esto. Luego Ikki renace como el Fénix y toma el control de la lucha.

Ikki queda sepultado bajo el terremoto provocado por Misty de Lagarto, al final de la batalla en el monte Fuji. Docrates no existe en el manga y su combate no se produce.

Ikki reaparece para combatir contra Jamian de Cuerdo, Dante de Cerbero y Capella de Auriga. Siendo que el Caballero de la Llama no existe en el manga, su pelea no se produce.

Ikki no estaba presente en el combate entre Babel de Centauro contra Hyoga de Cisne.

Es Ikki quien mata a Jamian de Cuervo.

Capella de Auriga muere por la Ilusion del Fénix, y no mutilado como en el anime. Eso que ocurre en el anime es la Ilusión del Fénix de Ikki en el manga, la cual provoca la muerte de Capella.

Los caballeros de acero no existen, cualquier cosa que relacione a Ikki con ellos es invento del anime.

Ikki reaparece contra Shaka de Virgo, y ahi recuerda el episodio antes mencionado ya que Shaka así lo decide. La pelea contra sus discípulos no existe en el manga.

Cuando Ikki es traido por Shaka de Virgo de nuevo y recorre el camino hacia el salon del Patriarca, se puede ver como pasa las demás casas y encuentra a los demás caballeros de Bronce agotados en el piso.

Ikki es vuelto polvo por Saga de Géminis, luego de que este enfurezca por no poder dominar a Ikki con su Satan Imperial, y haber sido victima de la Ilusión del Fénix.

La batalla de Asgard es un invento del anime y todo con ella.

En la batalla contra Poseidón, Ikki aclara que pudo volver del Triangulo Dorado de Kanon guiado por Atenea.

La escena que Shun de Andróemda le protege del ataque de Poseidón es añadido del anime.

En la guerra santa contra Hades, el enfrentamiento con Shiryu de Dragón en los límites del Santuario no ocurre.

Técnicas:

- Hō Yoku Ten Shō (Alas Ardientes del Fénix, Fénix Volador, Vuelo del Fénix): Es el ataque principal de Ikki. Es una fuerte onda expansiva acompañada de llamas capaz de destruir los alrededores, pudiendo golpear a varios enemigos al mismo tiempo desgarrándoles. Ikki puede ejecutar este ataque con el puño cerrado o abierto formándose a su alrededor un torbellino de fuego en el que puede atrapar a su enemigo.



- Phoenix Gen Ma Ken (Ilusión del Fénix, Espectro del Diablo): Es un ataque psíquico, considerado diabólico. Su objetivo es destruir la mente y el sistema nervioso de su rival. Ikki lanza este ataque con el puño o a veces con un solo dedo. Ikki envía a la frente de su rival una pequeña descarga láser, que atraviesa el cerebro del enemigo hasta llegar a su sistema nervioso. La técnica puede torturar a su enemigo, producir pesadillas, mostrar la realidad de la vida al enemigo, obligarle a contar su pasado o mostrarle sus peores temores. Sus efectos dependen de las intenciones de Ikki en el ataque y de la fortaleza de la persona que lo recibe.



Habilidades:

La armadura del Fénix posee la mayor capacidad de reestructuración de todas las armaduras de los caballeros de Atenea, pudiendo reconstruirse de su propio polvo. Es capaz de cerrar heridas como demostró en el Santuario Submarino cuando curó a Seiya de Pegaso, Shun de Andrómeda y Hyoga de Cisne. Es experto en técnicas mentales como admite Saga de Géminis. Es capaz de enviar sus cosmos desde grandes distancias, generalmente para ayudar a su hermano Shun de Andrómeda, llegando a interrumpir la meditación de Saga de Géminis. Puede desplazarse entre dimensiones como demuestra en su llegada al Infierno, su aparición en la Casa de Virgo o la forma en la que escapa de la Otra Dimensión de Saga de Géminis o el Triángulo Dorado de Kanon de Dragón de los Mares.

Mitología:

El fénix es un ave mitológica del tamaño de un águila, de plumaje rojo, anaranjado y amarillo incandescente, de fuerte pico y garras. Se trataba de un ave fabulosa que se consumía por acción del fuego cada 500 años, para luego resurgir de sus cenizas. Según algunos mitos, vivía en una región que comprendía la zona del Oriente Medio y la India, llegando hasta Egipto, en el norte de África.

El mito del ave Fénix, alimentó varias doctrinas y concepciones religiosas de supervivencia en el Más allá, pues el Fénix muere para renacer con toda su gloria. El Fénix ha sido un símbolo del renacimiento físico y espiritual, del poder del fuego, de la purificación, y la inmortalidad. Según el mito, poseía varios dones, como la virtud de que sus lágrimas fueran curativas.

Según la leyenda cristianizada, el ave Fénix vivía en el Jardín del Paraíso, y anidaba en un rosal. Cuando Adán y Eva fueron expulsados, de la espada del ángel que los desterró surgió una chispa que prendió el nido del Fénix, haciendo que ardieran éste y su inquilino. Por ser la única bestia que se había negado a probar la fruta del paraíso, se le concedieron varios dones, siendo el más destacado la inmortalidad a través de la capacidad de renacer de sus cenizas.

Cuando le llegaba la hora de morir, hacía un nido de especias y hierbas aromáticas, ponía un único huevo, que empollaba durante tres días, y al tercer día ardía. El Fénix se quemaba por completo y, al reducirse a cenizas, resurgía del huevo la misma ave Fénix, siempre única y eterna. Esto ocurría cada quinientos años.

Armaduras:












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